Blog de música rock y metal

Entradas etiquetadas como “babisdeleito

Reseña Epica: ¿Está “Requiem For The Indifferent” A La Altura?


Por fin, después de varias semanas me daré el tiempo para escribir sobre Epica, que sin haberlo planeado, se ha convertido en la banda que más he reseñado en este blog.

Las disculpitas:

El disco anterior de esta banda holandesa “Design Your Universe”, es un caso extraño para mí. A muchos les pareció en su momento el mejor disco que Epica había grabado, a mí, no me parecía gran cosa. Es cierto, técnicamente Epica había mejorado muchísimo, la maestría en los instrumentos se había hecho más evidente, la fuerza y la voz de Simone había mejorado con creces, pero yo seguía diciendo que el “The Divine Conspiracy” me parecía en muchos aspectos, superior a cualquier otro disco que la banda hubiera hecho hasta ese momento.

Aprovecho este post para decir que muchas veces, un disco no te parece tan bueno, pero tiempo después, en otro contexto de tu vida y habiendo escuchado muchas otras cosas en el camino, regresas a ese disco “no tan bueno” y tus sentidos lo detectan diferente, mejor, mucho más superior de lo que habías pensado al princio. Esto fue exactatemente lo que me ha pasado con “Design Your Universe”, que ahora, mucho tiempo después de haberlo reseñado, me ha parecido un disco increíblemente bueno, superior en muchos aspectos (especialmente técnicos) al compararlo con “The Divine Conspiracy”.

De esa forma me dí cuenta de que caí en uno de los mayores pecados: dejé que mi subjetividad, impulsada por mis ataduras emocionales y de contexto con The Divine Conspiracy, pudiera más que el análisis crítico.

En pocas palabras, me retracto de la reseña de “Design Your Universe” no porque alguien haya influido en mi opinión, sino porque mi contexto ha cambiado y ahora más que nunca, me parece un excelente disco.

Habiendo terminado la parte de las “disculpitas”, creo que es necesario comenzar con la reseña del nuevo disco. (más…)


El baúl de los recuerdos: Dónde viven los monstruos… y los gustos culposos.


 Advertencia: Contiene gustos culposos.

El fin de semana pasado me tocó visitar a la familia y la casa en la que me comienzo a aparecer cada muerte de un judío. La nostalgia es innevitable en estos casos y me puse a meditar acerca de la infancia y de esa forma se me ocurrió hacer este post.

Vamos a dejar las reseñas gigantes el día de hoy (que por cierto, la próxima espero que sea sobre el nuevo disco de Epica) y hablaremos del pasado.

Nuestro excelentísimo gusto musical (sí, el mío y el de ustedes) no pudo haber nacido solo así, de la nada. Debimos de haber probado por diferentes caminos, dado vueltas en caminos obscuros de mala música y modas pasajeras, hasta encontrar el camino dorado, ese que nos llevó a encontrar nuestro destino rockero y/o metalero.

Todos tenemos un pasado que no nos gusta recordar…. o tal vez sí. Todos tenemos esas canciones retorcidas y escondidas bajo la categoría de “Canciones de mi infancia” que construyeron nuestro pasado musical y que marcaron los primeros gustos musicales.

Antes de que yo fuera una mítica Air Guitar Hero de hoy, era también una pequeña mocosa que sólo conseguía música a través de la radio y los cassettes de mis padres.

En este post, abriré el baúl de los recuerdos para mostrarles (y tal vez en algunas, avergonzarme) de mis canciones favoritas de infante. Here we go motherfuckers! (más…)


Schoolyard Heroes: Los Frankenstein nacidos de la fusión de géneros.


Ahora que he cambiado de trabajo, el cual se basa prácticamente en pensar y escribir, no debería de tener razones para no sentarme a escribir un post en el blog.

El post de hace unas semanas, en la que reseñaba el nuevo disco de Nightwish, fue un post “progresivo” (por eso de la gran, gran extensión). Es por eso, que ésta semana quise divertirme un poco, escribiendo sin tantas complicaciones, ni análisis mareadores y escogí a esta banda como la banda que quería elegida por los dioses del inframundo.

 Schoolyard Heroes es una banda que en sus discos, suena aún más divertida que su nombre. La banda tiene uno de los nombres más cool y menos relacionados con el tipo de música que hacen o las letras que escriben.

Estos “héroes”, son probablemente una de las bandas con la que más me he divertido escuchando música. Con un sonido característico, que me hace reir mientras lo escucho y que además, combina una serie de temas que me fascinan: zombies, licántropos, historias de amor tétricas, películas de terror y humor geek, la banda se convierte en el cóctel perfecto, así como me lo recetó el doctor Frankenstein. (más…)


“Dystopia: Iced Earth, Stu Block y Su Regreso Triunfante”


Platicando ayer por la noche, alguien me dijo algo que profeso pero nunca había sintetizado en una sola frase: “Los respeto, los admiro, pero no me gustan”… y es precisamente la frase que sintetizaba mi relación con los veteranos estadounidenses “Iced Earth”. Al menos desde hace mucho.

 

Lamentablemente, lo primero que conocí de la banda, fueron los últimos tres últimos discos, lo cuál no fue un encuentro afortunado. Después de esto, no me di el tiempo de escuchar con cuidado trabajos más importantes y poderosos, hasta hace poco, cuándo supe que Stu Block había sido llamado para ocupar el lugar de Matt Barlow.

 

Nadie, les guste o no el estilo de Iced Earth, puede atreverse a decir que Matt Barlow no es buen vocalista. Sí el infierno, el tormento de la eternidad no existiera, sería creado solo con la finalidad de castigar a las almas que llegaran a afirmar tal cosa.

Barlow era, junto con Jon Schaffer la columna vertebral de esta banda estadounidense. Uno con la composición, los poderosos riffs y el otro transmitiendo el mensaje con la mejor herramienta: su voz.

 

Matt Barlow: Saltó del barco... otra vez.

Aún así, desde que supe la noticia de que Stu sería el vocalo, enseguida comencé a prestar atención. Stu Block es de mis vocalos favoritos del metal actual, y parte importante de una banda que no ha despegado tanto como yo quisiera: “Into Eternity” (Léase reseña pedorra aquí).

 

Para Iced Earth habían quedado atrás los tiempos de “Something Wicked This Way Comes”, “Horror Show” o “The Dark Saga”… la prueba estaba en esos discos flojos y aburridos que nos habían ofrecido en los últimos años, la magia se había escapado, e incluso yo, siendo no tan fan de la banda, no entendía por qué los señores de Florida se empeñaban en seguir lanzando discos.

 

Sí algo he aprendido en mi vida, y debo agradecer a “El Rey León” por tan buena enseñanza, es que todo es parte del ciclo de la vida… hasta la creatividad y fuerza de algunos artistas. Para mí, “Iced Earth”, había nacido, crecido y llegado el momento en que el ocaso se los llevaría. Teniendo esto en cuenta, comencé a escuchar (con cero expectativas) el nuevo disco: “Dystopia”.

 

Me agrada encontrarme de vez en cuando, con bandas que nos hacen ahogarnos con nuestras palabras y opiniones. Esta vez, Iced Earth se encargó de que me mordiera la lengua a trabajo de riffs poderosos, canciones con corazón y unas ganas renovadas de seguir haciendo buen metal.

 

“Dystopia” es de esos discos, dónde siento que ninguna canción es desperdiciada. Todas son buenas, coherentes y van una detrás de otra, dándole vitalidad y fuerza al trabajo.

 

La canción que abre el disco, es precisamente la que le da título al trabajo: “Dystopia”. Entra con una batería resonante, que marca el paso y nos anuncia un comienzo épico. La guitarra comienza a colarse por encima de los batacazos, haciendo crecer la introducción, y la emoción comienza a elevarse.

Stu Block: Nuevo vocalista... y al frente de la banda.

Tras una pequeña pausa que lleva al éxtasis la adrenalina, Stu da paso a un cambio de ritmo veloz.

La batería va volando, machacando los oídos, regalados por esos dobles bombos que tanto disfrutamos en el mundo metalero.

 

La voz de Block comienza darnos la pauta de lo que encontraremos a lo largo del disco: una mezcla de distintos tipos de canto. Los estribillos van combinándose entre sonidos chillones y notas altas, con tonos y notas más “gruesas”.

Stu se luce en el punto clave del coro, mostrando su facilidad para sostener notas por largo tiempo.

 

Una canción que suena maciza, y que nos regale TODO lo que Iced Earth alguna vez fue: riffs pegajosos, bataca rápida, voz e interpretación increíble, cambios de tiempo a diestra y siniestra… y muchas, muchas ganas de headbanguear.

 

“Anthem” abre con el sonido de los acordes de la guitarra. Las 6 cuerdas nos introducen a una canción que poco a poco va siendo acompañada de los platillos de la batería y el sonido del bajo, para luego dar paso a un arrebato de fuerza. Una canción a medio tiempo, que a pesar de no ser rápida, está llena de alma y vida propia, en especial porque Block sabe ponerle la vena y emoción necesaria a la letra de la canción.

Una canción acompañada de riffs graves al igual que la voz del reemplazo de Matt.

Las voces a tonos “medio graves” son las que mejores quedan con las canciones de Iced Earth, sin lugar a dudas, y el joven vocalista sabe explotar estos tonos a lo largo y ancho de todo el disco.

A mitad de canción, Jon nos regala un bonito solo de guitarra, nada nuevo, suena clásico pero perfecto para engrandecer aún más la canción que se me antoja una rolita agresivamente épica.

 

Rápidamente, como tercer corte nos llega un madrazo de energía…. los riffs se disparan y cabalgan a gran velocidad. El ritmo lo marca la batería que se luce con velocidad, sin detenerse a dar descanso.

Nuevamente Stu Block combina los tonos más graves, con gritos agudos, notas altas que crecen al llegar la parte del coro, dónde el vocal grita: “Bowling Point!”… Imposible no pensar en una rola influenciada por el power metal, no sólo por la velocidad y energía, sino por la forma de cantar de Stu Block.

 

“Anguish Of Youth” nos vuelve a dar una paso a una canción de medio tiempo. En esta cuarto tema, el vocalista nos da la bienvenida con un canto limpio y emotivo. Vemos venir una balada, pero sin desperdicio.

Hoy comentaba el twitter, que tengo un problema con las “baladas” o canciones a medio tiempo dentro de los discos de metal, por una simple razón: La mayor parte de este tipo de canciones (con sus claras y buenas excepciones), no están bien construidas,son aburridas, sin ton ni son, y son para rellenar un disco. No soy muy fan de “darle un descanso” al escucha. Sí el artista tienen ganas de que todo el disco sea un madrazo musical de energía… que así sea. Muchas veces pasa que la disquera TE OBLIGA a meter alguna canción de relleno, o para single, y usualmente las escogidas son las “baladas”.

Pero en al caso de “Anguish Of Youth”, una canción llena de corazón, que por momentos (al igual que “Anthem”) recuerda a la famosísima “Melancoly” del tan famoso disco.

 

Poco después, llega “V”, la influencia de “V de Venganza” llena a todas luces esta canción. Los riffs abren apoyándose nuevamente en su batería. La energía vuelve a subir y las voces de Stu vuelven a sonar agresivas.

El trabajo de las guitarras, es uno de los puntos más fuertes dentro de esta canción. Los riffs suenan bien chingones (perdone usted el vocabulario). Los coros grandes, épicos: “Prepare for victory, our minds have been awakened…”

Gran rola, probablemente de las mejores dentro del disco.

 

“Dark City”, nos llena de expectativa con ese intro: ¿irá a ser una canción a medio tiempo o será una explosión de energía?.

MIS RESPETOS en esta rola para el increíble de trabajo de Stu Block. El señor dio la talla, y aunque el vocalista tan querido se hará extrañar por todos los fans, no creo que haya alguno que se atreva a decir que este canadiense no te llenó de emoción con la fusión de tonos y distintos estilos de canto a lo largo de toda esta canción.

La canción está construida con buenos riffs, buen trabajo de batería, melódica y llena de energía como pocas dentro del disco. Recuerda a un Iced Earth de antaño, el Iced Earth que nunca debió haber dejado de ser.

 

Después del despliegue de buena música que fue “Dark City”, llega “Equilibrium”, nuevamente con grandes melodías.

Los riffs del estribillo nos anuncian que el señor Schaffer está de regreso, recuperado, y con ganas de seguir dando buenos madrazos con sus cuerdas eléctricas.

Esta canción tiene uno de los mejores solos de guitarra dentro del disco. Metal de antaño en todos los niveles, pero que suena poderoso y que jamás, JAMÁS nos decepciona. 

Jon Schaffer... Imponente!

Además, sí eres fan de los gritos powermetaleros, Stu te regala unas buenas notas altas, de esas en las que se tienen que apretar TODO para poder alcanzarlas.

 

La siguiente canción: “Days Of Rage” llega fuerte, agresiva. Canción para headbanguear con ganas. Rápida y ferozmente avanza a toda velocidad. Sí eres fan de antaño del heavy metal, e incluso hasta de los principios thrasheros, seguro te verás reflejado en esa canción.

 

“End Of Innocence”, es una canción aún más lenta que las que nos habían presentado al principio. Una BALADA en toda la extensión de la palabra, pero para nada cansada: tiene su tonito pegajoso, no es cursi y cuenta con un coro llegador que te hace abrazarla dentro del disco. Tiene su pequeño solo, que llega justo en el momento en que la balda se torna más fuerte y llena de energía.

 

Finalmente, el disco se cierra con la canción más larga dentro de todo el trabajo: “Tragedy & Triumph”: La batería, el punteo de las guitarras, todo se llena de una gran ÉPICA. Una GRAN canción, que va creciendo, que emociona, que está llena de esas melodías que tanto amamos del heavy metal. Cuándo una canción está hecha con el corazón y el alma de una artista, se nota… y esta última rola del disco fue hecha de esta manera.

"Dystopia" Vídeo.

Los cambios de ritmos nos llevan por toda la canción, los distintos coqueteos con varios subgéneros del metal, los arreglos en las voces, el poder de interpretación del vocalista, los riffs tarareables, la bataca encabronada… todo, todo en esta canción está perfectamente hecho y bien pensado.

 

En cuánto a contenido lírico, “Iced Earth” y su ya único miembro original y pilar, optan por tomar esas ideas de distopias: sociedades que existen bajo el yugo de una gobierno que las aplasta, las censura y las persigue. Sociedades que, desde mi punto de vista, han dejado de ser temas de “ciencia ficción” y se encuentran cada vez más cercanas a la realidad.

Además, creo que ningún metalero puede decir que no nos gustan los temas de conspiración y ciencia ficción, lo que le da un plus a un disco BIEN construido.

 

Lo dije al principio: Stu Block es uno de mis vocalos favoritos de metal en este momento. El tipo es capaz de cantar en registros tan distintos, y darle en la madre a muchos que a duras penas pueden lograr un solo registro. El señor tiene una voz privilegiada, y además de eso, el tipo tiene feeling de interpretación, lo que le otorga a las canciones en las que participa, emociones y conexiones profundas con el que las escucha.

Jon Schaffer se lució en la composición y en los riffs, Brent Smedley supo darnos los ritmos y la agresividad correcta en la batería, y el bajista hizo un delicioso trabajo.

Los señores de Iced Earth regresaron triunfantes, y justo en el momento en que ya nadie esperaba mucho de ellos. Se levantaron como los grandes que son, e incluso trajeron consigo una máquina del tiempo construida a base de buena música.

Los fans dicen que probablemente es su mejor disco desde el “Horror Show”. Incluso hay algunos que opinan que es su mejor disco desde el “Something Wicked…”

 

A mí me han dado una gran lección: nunca hay que dar a alguien por muerto, al menos no en el plano musical.

 

watch?v=zuwW9IVwZ0U]


“Ceremonials: Florence + The Machine, Rompiendo Con La Maldición Del Segundo Disco”


Por más que me asaltan las ganas, nunca me hago tiempo para hacer una reseña. Los discos buenos en los oídos nunca faltan, lo que falta es el tiempo para escribir qué tan buenos son. Así que aquí estoy, en una tarde lluviosa, en casa, y con tiempo. Una tarde FoverAlonesca que tanto me agradan y que es perfecta para reseñar un disco que estuve esperando con ansias.

 Nuevamente es tiempo de volver a mencinar a “Florence + The Machine” en este blog. Acaban de sacar nuevo disco, que lleva por título “Ceremonials”.

Con todo lo positivo llega una parte negativa también. Con una opera prima que resulta ser un éxito, automáticamente te echas encima la maldición del segundo disco. Una maldición avalada por la iglesia de Anton Lavey y mencionada en los escritos de Crowley… usted perdone, me confundí de blog, pero sí.

El tener que “superar” de una u otra forma el primer disco, es siempre una prueba muy difícil y que muy pocos han podido superar y contarle a sus fans: “yo superé la maldición del segundo disco”.

 Para Florencia y su máquina musical, la situación no pintaba diferente. Ni sus sonidos divinos de arpas celestiales, ni la pandereta, ni la explosiva voz de su vocal podían asegurar un triunfo seguro en esta segunda historia de su discografía. Las expectativas eran demasiado altas, pero los ingleses se tomaron su tiempo.

 Por ahí, cayó “Heavy in Your Arms”, grabada e incluída para el sountrack de “Eclipse” (no mencionaré nada acerca de la horrible saga, pero sí de los buenos sountracks que cada película han contenido… en algún momento de la vida).

La canción me pareció desde el principio, algo diferente al sonido que presentaron en “Lungs”. Desde la estética del vídeo, pasando por la letra y el sonido aplastante, “Heavy In Your Arms”, era una pista de hacía dónde se moverían musicalmente.

 Por fin, el 31 de octubre, y habiendo lanzado antes el primer single del disco (“Shake It Ou”), la segunda placa de Florence + The Machine veía la luz. Lanzado en el mero, mero día de Halloween.

Junto con las ánimas de este día, y las efemérides de la Biblia Satánica (porque a diferencia de “la maldición del segundo disco”, el 31 de octubre sí fue incluída por Lavey), “Ceremonials” nos regalaba algo que muchos no esperaban tener (incluyéndome): una evolución, un nuevo sonido para Florencia.

 “Ceremonials” tiene todo lo que “Lungs” tenía: sonidos de panderetas en las canciones, aderezadas con cueras de arpa, bien mezcladas con los sonidos típicos de otros instrumentos, letras divertidas y la enigmática voz de Florence Welch… pero todo en un sonido más maduro.

 Dándole vueltas a las neuronas, pensando en cómo describir el sonido de “Ceremonials”, sólo se me vinieron a la mente dos: obscuro y maduro.

A diferencia del disco pasado, las canciones en este nuevo disco, están envueltas de un atmósfera fantasmagórica y coros cantados en antiguas iglesias abondonadas

Abriendo el disco, nos encontramos con una canción que fue una perfecta elección para introducirnos al nuevo disco: “Only If For A Night”, nos da la bienvenida con el sonido del arpa, para luego lanzarnos a la vibra electrónica- orquestal- barroca que llevará todo el disco. Una canción en dónde la voz de Florence nos presenta un trabajo nuevo a la hora de la mezcla y edición, de manera que la voz trae consigo una especie de eco que sobresale durante toda la canción. Además de esto, los coros comienzan a aparecer como voces del más allá, que acompañan a la banda en este nuevo sonido.

La canción nos habla acerca de una aparición que habla con Florence. Ella misma dice haber pensado en su abuela muerta y su aparición fantasmagórica al realizar esta canción.

Rápidamente, el single aparece en los oídos: “Shake It Out”, nos sigue llevando de la mano con el sonido de un organo, las pandaretas vuelven a hacer acto de presencia, marcando el paso. La canción va creciendo hasta llegar a un épico coro: “Shake It Out”. Una hermosa canción, que fue un gran acierto al ser escogida como primer single. Nos muestra un nuevo sonido, una canción que avanza pesada y obscura, y que sin embargo, te llena de un sentimiento de esperanza y luz.

Una esperanza de que las cosas malas siempre pueden quedarse atrás. Sacudir los malos recuerdos y las malas experiencias son parte de la vida, y este es el tema de ésta canción tan llena de poder ecléctico y épico.

“What The Water Gave Me”: Un título que nació inspirado en una pintura de Frida Kahlo, y la imagen de Virginia Woolf en el momento en que decidió que el agua llevara su vida río abajo. Una canción engimática, el arpa está ahí, los coros crecen, junto con el sonido de la batería que hace una afortunada aparición en este segundo disco, ganando un poco más de protagonismo. Incluso los rasgueos de la guitarra suenan un poco más protagónicos en este segundo trabajo, pero sin llegar a opacar ningún otro instrumento de la receta mágica de “Ceremonials”.

Como todas las grandes canciones, el tercer corte del disco comienza como un susurro y termina como un gran grito lleno de energía. Una canción que crece mediante pasan los segundos, hasta convertirse en una obra de música épica, que nos despide con el arpa.

“Never Let Me Go”, nos llama a prestar atención nuevamente con el sonido del piano marcando el ritmo, mientras las notas caen. Florence avanza segura con su voz acogedora. Los instrumentos se van agregando, para dar paso al coro. Una canción lenta, una balada que acompañada con el sonido del teclado, el arpa, los pasos lentos y marcados de la batería e incluso un sintetizador, nos invita a relajarnos y dejarnos llevar por la música.

La batería nos da paso a una simpática y alegre melodía que se antoja incluso algo melosa. Los arreglos de cuerdas nos hacen pasear por un pasaje sonoro luminoso. La voz de Florence, grabado y vuelta a grabar, y puesta capa por capa, una sobre otra, nos toma y no nos deja ir.

“Breaking Down”, es una canción sarcástica: una melodía alegre con unas letras no tan luminosas, sino todo lo contrario.

Posteriormente, llega “Lover to Lover”, una canción que va más de la mano con unas influencias más “souls” y “groovys”. Un teclado protagonista, una pandareta y batería mejores amigos, y hasta un coro gospeloso podemos encontrar en esta canción, y en dónde la vocalista luce sus dotes vocales en la forma más barroca posible. Sí lo que Florence quería, era demostrar que podía cantar, esta canción lo prueba muy bien.

“No Light, No Light”, marca el regreso a las rolas atmosféricas, barrocas y obscuras que habíamos escuchado. La cantidad de arreglos que esta canción nos da es imposible de describir. Arreglos corales, guitarras, batería, arpas, panderos, teclados, arreglos de cuerdas… todo perfectamente mezclado para darle a tus sentidos un orgasmo musical, lleno de vida y de palabras que hacen eco y penetran tus oídos con gran fuerza. Recomiendo escucharla con audífonos para tener toda la experiencia.

“Seven Devils”, es la canción que continúa, y en mi opinión, es una de las canciones más interesantes que esta banda ha hecho hasta el día de hoy. Una canción que resume en 5 minutos, toda la evolución que “Florence + The Machine” ha logrado en este tiempo. Una canción que incluso por momentos puede parecer lúgubre y perturbadora; sensación lograda por la fusión de los sonidos “ecosos” que son tomados como base y el sonido amplificado del arpa.

La canción que sigue, es una de las razones por la que agradezco el nuevo “protagonismo” de la batería. Es el sonido de sus tambores una de las principales razones por la cuál, ésta canción es una verdadera belleza. Escúchala, y dime sí la canción no le debe mucho al trabajo del baterista. Por cierto, el nombre de esta canción es “Heartlines”.

“Spectrum”, comienza con un inicio más “electrónico”, por describirlo de alguna manera. Una de mis canciones favoritas, sin lugar a dudas. Una canción electrónica, con sintetizador y un arpa que nos regala notas por encima. Es probablemente, una de las canciones que suene algo “alejado” del resto de las otras rolas que la banda nos ha ido ofreciendo a lo largo del disco, pero que no causa malestar, ni rompe con la atmósfera en la que nos hemos visto envueltos hasta este momento. Al contrario, se agradece una canción algo diferente al resto, incluso hasta más “simple” en sus adornos.

Florence Live

Acercándonos al final del disco “normal”, llega “All This And Heaven Too”, que sigue más o menos la misma fórmula que el resto de las canciones. Incluso, podía aventurarme a decir, que es probablemente, una de las canciones que más me recuerde al primer trabajo de la banda. Hasta incluída como “Lado B”, de “Lungs” podría haber funcionado maravillosamente.

“Leave My Body”, llega para finalizar el disco. Una canción en la que explotan al máximo los coros barrocos provenientes de otros mundos.

Para la parte “Deluxe” del disco, tenemos 3 canciones más, que ojalá estuvieran incluídas dentro del disco normal. Tengo la suerte de haber comprado la edición “Deluxe”, y me parece que las canciones hubieran amenizado el disco.

Las tres canciones transmiten una vibra distinta al resto de las canciones. Suenan más electrónicas y experimentales, pero sencillas en comparación con el resto de la obra musical que la banda inglesa nos ha regalado hasta ahora.

 Debo mencionar a “Stangeness and Charm”, una canción hermosa. Otro orgasmo musical marca Florence y su máquina inglesa.

 Entonces, y para resumir: “Ceremonials” debería ser llamado también el disco de las “mil capas”. No es un disco fácil de escuchar, a diferencia de “Lungs”, que me parece un disco más accesible y llevadero para cualquier escucha. “Ceremonials” trae consigo sonidos llenos de influencias y complicados arreglos musicales. Todo el disco fue creado para envolverte en una atmósfera tan llena de sonidos simultáneos, que no sabes en realidad por dónde va un instrumento cuándo el otro ya viene de regreso. Es un disco lleno de esos momentos mágicos, en el que por más que lo escuchas, a la siguiente vez, encontrarás algo nuevo.

Las canciones son más obscuras, más extensas, más tétricas, diferentes. Pero, la GRAN diferencia entre este nuevo disco y el “Lungs”, recaen en una sola cosa: la fuerza de los coros. La apuesta por los coros, tanto los que están formados por la misma voz de Welch, como por voces adultas y de niños, hacen de “Ceremonials” un disco lleno de magia, un disco épico, distinto y con un sonido más trabajado que la obra anterior.

Señores, pocas veces ocurre que una banda logra superarse en el segundo disco… Yo debo decir que para mí, “Florence + The Machine” se superó, y nos dio más de lo que esperábamos. Se la llevaron tranquilo, se pusieron a trabajar, amoldaron aún más su sonido y lo embellecieron con más capas de dulces armonías. Es un disco barroco, maduro, mejorado, mágico, épico, obscuro… al final de la reseña, ya por fin se me ocurren más adjetivos para calificar este disco. Sin embargo, no es un disco para todos, esto es por seguro. Tendrás que escucharlo para saber sí es lo tuyo, o de plano te quedas con lo logrado en “Lungs”.

 “Ceremonials” Florence + The Machine Descargar


“The Hunter: ¿El Black Album de Mastodon?”



 ADVERTENCIA: Mi capacidad de síntesis, es NULA.

Olvidado el blog ha estado, más sin embargo, este mes nos ha dado grandes noticias y trabajos dentro del metal.

Hace ya unos meses hablé acerca de “Mastodon”, en una pequeña entrada que no le daba la importancia que en verdad tienen dentro de mi colección musical.

Mastodon acaba de estrenar “The Hunter”, y la banda y su casa disquera han echado “la casa por la ventana”, con la increíble promoción que le han dado al nuevo material, antes de salir al mercado.

Dos singles de “probadita” de lo que sería el nuevo material, increíble playeras de colección, material audiovisual para cada uno de los cortes en el streaming youtubero, entre otras cosas más.

La banda dijo desde mucho antes que se infiltraran el disco y los singles, que el nuevo disco sería algo diferente , que se estaban ocupando por hacer canciones con más “punch” y directas, un retorno a su sonido de antaño.

La banda cumplió lo declarado: las canciones son cortas. La canción más larga apenas sobrepasa los 5 minutos. Cosa rara para una banda como Mastodon, que se había ocupado de entregarnos canciones bastante largas. Lo vimos en “Crack The Skye” con la rola de “The Last Baron” o “The Czar”. Las opiniones son variadas. Yo comenzaré por hablar sobre la opinión personal que tengo sobre esta banda.

Desde mi punto de vista, hay dos bandas “estandarte” del metal estadounidense en estos días: Una de ellas es “Lamb Of God”. En este punto, muchos opinarán que LOG es una banda sobrevalorada, que se queda muy corta sí es comparada con “Mastodon”; pero algo que no se puede ignorar es que, los de Richmond, tienen poder y han exportado nuevamente el metal estadounidense hacia otras latitudes, y Randy tiene una voz sumamente imponente.

El segundo estandarte, lo encontramos precisamente en “Mastodon”. En mi opinión, en este post estaremos hablando de LA mejor banda que Estados Unidos nos ha regalado en ésta última década. Te reto a que salgas a buscar una banda que suene igual que Mastodon. Hasta el día de hoy, y después de cuatro años escuchando a Mastodon, no he sido capaz de encontrar a una banda que suene tan maciza y completa en Estados Unidos. Entre sus riffs poderosos, sus complicadas estructuras musicales, su deliciosa forma de escribir canciones y una batería impresionante, Mastodon se ganó el respeto de todos a base de mucho esfuerzo y de tres poderosos discos conceptuales. Lo mejor de todo, es que los tres discos, no sólo son discos redondos y completas obras estandartes de la genialidad del metal (o sludge, sí es que eres de los fanáticos de las etiquetas), sino que cada disco es diferente y sin embargo, siguen teniendo la escencia de la banda.

“Leviathan” un disco que los catapultó a la fama y “Blood Mountain”, son, en mi opinión, dos discos que se relacionan más, musicalmente hablando. La brecha se abre con el disco pasado: “Crack The Skye”, una vuelta de 360° del estilo que venían manejando. El poder de la banda se seguía sintiendo en cada una de las canciones, y sin embargo, la complejidad musical, las influencias plasmadas, todo, era diferente en Mastodon. Se habló muchísimo acerca de que Mastodon había estado escuchando bandas más tiradas al rock progresivo, y Crack The Skye hablaba por sí solo para confirmar esos rumores.

Entonces, teniendo de presentación, tres trabajos anteriores sumamente exitosos, ¿qué podíamos esperar en una nueva placa de Mastodon?… La respuesta a esa pregunta era sencilla, sí te consideras fan de Mastodon: EVOLUCIÓN. La pregunta complicada era: ¿Qué tipo de evolución haría Mastodon?… me parece que la banda logró un nuevo sonido, que no dejó indiferente a nadie. Todos tienen una opinión sobre “The Hunter”. Incluso he leído algunas opiniones acerca de que este disco se puede considerar el “Black Album” de la banda.

El disco abre de manera directa y con energía. La primera canción que escuchamos es “Black Tongue”, con un riff fácil de recordar, engachador. El trabajo de batería como siempre, es uno de mis aspectos favoritos. Brann es un increíble baterista, y la banda le debe muchísimo al tipo, por el impresionante sonido que han logrado.

“Black Tongue” es probablemente una de las canciones que más me recuerdan a sonidos más de “antaño”, por así decirlo. No es una canción veloz, sin embargo, marca un buen ritmo de inicio, sobretodo al llegar al coro, en el cuál los riffs se aceleran. Una excelente canción para iniciar un disco y que da pie a la segunda canción, con la cuál la velocidad sube y la energía llega.

“Curl of The Burl”, es una canción que ha recibido críticas divididas. Algun@s piensan que es probablemente, una canción que marca el fin de una era e inicia otra en la carrera de Mastodon. La segunda canción es rápida, llena de energía, pegajosa, con uno de los riffs más fáciles de tararear en toda la discografía de Mastodon.

“I killed a man ´cause he killed my goat…” un inicio increíblemente pegajoso, que te permite recordar la canción de manera sencilla. El bajo y la segunda guitarra de Bill van por debajo, siempre en segundo plano, dejado reinar el riff pegajoso de Brent.

Es probablemente una de las canciones más radiables y fáciles de escuchar de la banda. Probablemente una de las canciones que permita entrar a Mastodon muy fácil y bastante arriba en las listas de popularidad. Es aquí dónde viene el problema: ¿Mastodon fácil de escuchar y radiable?… Eso NO puede ser, pero esa es una reflexión que me gustaría dejar para el final de la reseña (o la letanía)

La tercera rola llega con “Blasteroid”, comienza con los riffs de Brent, y los platillazos y tambores de Brann. Abre rápida pero con voces limpias. Una canción melódica que avanza rápido, hasta llegar a los coros en dónde las voces rasposas y gritonas de Troy nuevamente regresan. Una canción rápida, dura apenas dos minutos. Sirve como puente, para una de mis canciones favoritas en el disco:

“Stargasm”, la cuál empieza con un bonito trabajo de punteo de guitarras, y los tambores de Brann. Con un inicio introspectivo que te permite viajar, para luego darte un punch enérgico: “The temple of bodies, a building with souls…” son las palabras que te llevan a viajar junto a unos riffs rápidos, veloces, batacazos rápidos y complejos. La canción es una fusión entre energía con pasajes que por momento recuerdan al disco anterior.

En una entrevista, Brann dijo que la canción habla sobre hacer el amor en el espacio, tan sencillo como eso.

Luego llega “Octopus Has No Friends”, una de las canciones con el inicio más melódico que le he escuchado a Mastodon en toda su discografía, y sin embargo al llegar al coro, la pesadez y la parte más obscura llegan, las voces dicen: “I’m on my way back home”

Una canción dónde te das cuenta (nuevamente) en dónde recae la fortaleza musical de la banda: las guitarras con ese sello único y el increíble trabajo en la bataca, siempre machacante, siempre rápida, siempre atinada y siempre imponente en su complejidad. Una canción en definitiva más “amigable” pero que sin embargo, no se deshace de todo lo que nos agrada de la banda. La complejidad de sus composiciones sigue ahí, pero se ha transformado en algo más.

  “All The Heavy Lifting” hace protagonista nuevamente a la batería, marcando    un inicio más pesado y siniestro. La voz de Troy entra rápidamente en escena,    desgarradora y llena de esa vitalidad única. Esta canción tiene una fusión de ese  sonido alcanzado en canciones de “Crack The Skye”, con un toques de  malignidad del “Leviathan” y “Blood Mountain”. Es una canción que encierra en  4 minutos y medio, todo lo que Mastodon significa. Y me parece muy simpático  que Troy cante: “We didn’t come this far, just to turn around…”, ya que me  parece que es una de las canciones que resume perfectamente el nuevo sonido  de la banda, su nueva personalidad, y me parece que ya no hay vuelta atrás. Te  guste el sonido o no, ellos van a seguir tirando hacia nuevos horizontes.

La siguiente canción, llega en lo que a mí me parece la segunda parte del disco. Verán, no es un álbum conceptual, sin embargo, todas las canciones siguen más o menos un sonido que las une de una u otra manera, y a su vez, todas estas canciones, están repartidas en dos partes (en mi opinión). La primera parte, desde el inicio hasta “All The Heavy Lifting”, son canciones más rápidas y llenas de energía, con más poder y que incitan un poco más al headbanging.

La segunda parte, llega con la canción que da nombre al disco: “The Hunter”, y me parece que es la parte dónde las referencias musicales al disco anterior son aún más palpables. Todas las canciones que a continuación siguen, son más “lentas”( a excepción de “Dry Bone Valley” y “Spectrelight”), y sin embargo, tienen una complejidad impresionante. En esta parte hay canciones realmente épicas.

“The Hunter”, llega con un hermoso punteo de guitarra, el sonido cristalino de los platillos convierten el inicio en un viaje de sonido. Las voces limpias vuelven a entrar, de manera más calmada, llevándote a un mood nostáligco, triste, misterioso.

“All the love I make, is equal to the love I take…”, una canción más relajada, pero bella, en el que incluso se incluye un solo de guitarra que corona la canción. Una canción que está hecha para disfrutar y reflexionar en silencio, mientras el sonido te envuelve.

Troy Fuckin' Sanders

Posteriormente llega “Dry Bone Valley”, que a diferencia de su antecesora marca la pauta con un ritmo más rápido y que sin embargo, encaja bien en esta parte, pues cómo les comentaba hace un rato, toda ésta segunda parte del disco, recuerda a canciones de su trabajo anterior. “Dry Bone Valley”, podría estar incluída, sin ningún problema, como Lado B de “Crack The Skye”

Luego llega “Thickening”, en esta onda de viaje sonoro espacial. Una canción con un trabajo de ingeniería bastante bueno en el sonido de las guitarras. Canción a medio tiempo, ni rápida, ni lenta, pero que mantiene una vibra. Al llegar a la mitad de su duración, la canción hace un cambio bastante natural de ritmo, la velocidad de los riffs y la batería se elevan y la canción se vuelve a llenar de esa pesadez y obscuridad que Mastodon suele regalarnos en sus composiciones. Una canción compleja, que está llena de detalles y cambios de ritmos, que suben y bajan la velocidad.

Ya nos vamos acercando más al final del disco y llega “Creature Lives”, que inicia con unos extraños sonidos que recuerdan a alguna película de ciencia ficción y unas risas, que extrañamente me recuerdan a “Brain Damage”de Pink Floyd. Los sonidos se acaban y el sonido del bajo llega de la mano con un punteo bastante melódico en la guitarra, acompañado de la batería marcando el paso. Las voces se hacen más cordiales . No estoy segura, pero me parece que el encargado de las voces es Brann y no Brent, ni Troy. Una canción que seguramente, a muchos de los fans no les gustará para nada. No es una canción que esperas que Mastodon haga, incluso se siente rara dentro del disco, pero sin embargo, no logra desentonar con ésta segunda parte del álbum.

“Spectrelight” llega posteriormente, como un madrazo para sacarte la cerilla o la flojera que podrías estar acumulando, sí no te gustó la canción anterior. Ésta rola, es la única que no me cuadra dentro de la segunda parte del disco, ni siquiera “Dry Bone Valley” con su velocidad y fuerza, logran desentonar con el resto de las canciones. Sin embargo, es una de mis canciones favoritas dentro del disco. La canción avanza rápida, violentamente y maciza en todos los sentidos. Una canción típicamente mastodónica, que recuerda en cada nota, a trabajos anteriores y más metaleros. Las voces rasgantes, se proyectan encima, dándole ese toque de energía que hacen de la canción todavía mejor. Tienen un puente musical en dónde los riffs poderosos machacan tus oídos, junto a los brazos y piernas del baterista que avanza con fuerza en los batacazos. Rápida, siniestra y llena de energía, con todos los guiños al sonido de antaño de Mastodon. Probablemente sea una de las canciones que más les guste a los amantes de “Blood Mountain”

 “Bedazzled Fingernails”, llega después de ese madrazo de energía que es  “Spectrlight”. Al llegar se incorpora rápidamente en ese sonido  indefinible que sólo se puede describir como el “sonido Mastodon”.  Nuevamente, las voces reciben un tratamiento único que las hace parecer robotizadas. Una canción que se siente más de una película de ciencia ficción. Es una de las canciones dónde mejor podemos apreciar el sonido del bajeo de Troy. Canción a medio tiempo, como la mayoría de las rolas incluídas en ésta segunda parte, y que sin embargo no deja de lado el misterio y la atmósfera obscura que Mastodon imprime en sus trabajos.

Llegamos a la última canción: “The Sparrow”, que abre con un punteo de guitarra hermoso, y al que el resto de los instrumentos se van uniendo. Un incio que te permite relajarte, y comenzar a sacar tus conclusiones acerca del nuevo sonido de la banda. Las voces limpias, acompañan la hermosa melodía, pero no sobre de ella, sino como parte de ella. Se hacen instrumentos, para transmitir la atmósfera nostálgica que exuda la canción a través de cada nota. A la mitad de la canción, los riffs más pesados vuelven a aparecer, convirtiendo la canción, en una verdadera composición épica, llena de vida y personalidad propia. A partir de ahí, la canción nos regala un hermoso solo de guitarra distorsionado a la manera Mastodónica, y el resto de la canción se desenvuelve más o menos de la misma manera. Una canción que cierra de manera impresionante un disco que está lleno de influencias variadas y sonidos distintos a lo que Mastodon nos tenía acostumbrados.

Es en este momento, dónde retomo nuevamente el tema que había dejado pendiente: ¿Mastodon Radiable?… Es algo que nunca ha gustado a los fans del metal, y que muy pocas veces soportamos. Soy fan de muchas bandas, he odiado muchas veces que el sonido cambie y se comercialice, porque las composiciones se notan de un día para otro, pretenciosas y aburridas. Pero algo pasa con Mastodon que no puedo odiarlos en su nuevo sonido “radiable”. Como dije en alguno de los párrafos perdidos de arriba: Mastodon ha puesto en éste disco un nuevo sonido, que tal vez en principio sea más radiable, pero que sin embargo no deja de lado la complejidad de sus composiciones. No es un disco mainstream cualquiera, el sonido y todo las características están en cada una de las canciones. Incluso ahora, no creo que podamos escuchar el disco sin saber de quién es, y no pensar inmediatamente en las guitarras de Brent y Bill, en el bajeo feroz y la voz rasposa de Troy y la bataca de Brann.

Sí es un disco radiable, no creo que haya sido por expandir un mercado. Incluso se me hace una evolución natural dentro del trabajo de un artista. Hay que tener en cuenta, que el trabajo de un artista es esencialmente hecho para él, como método de catarsis a sus experiencias y frustraciones. Sí los demás disfrutan de ese trabajo, es un plus para la obra artística. Después de venir haciendo tres trabajos sumamente complejos, y con “Crack The Skye” como una verdadera obra de arte dentro de la discografía de la banda; el camino lógico para Mastodon era realizar un trabajo en el que se pudieran divertir y relajar.

“The Hunter” es un disco divertido, relajado y que sin embargo no deja de poner bien claro que la banda ha evolucionado

"The Hunter"... ¿El disco radiable de Mastodon?

y busca nuevos horizontes artísticos. Todo lo que han hecho en trabajos anteriores se encuentra repartido en las diferentes canciones del álbum, pero de manera más sintetizada, más concreta y más directa. Los tipos han crecido y saben exactamente que es lo que quieren producir sin extenderse demasiado. Las sensaciones que provocan siguen siendo las mismas, y la maestría en los intrumentos siguen estando ahí.

Sí a eso le agregas que los tipos de Atlanta, siempre se han ocupado de regalarnos trabajos redondos en todos los aspectos, como por ejemplo, las increíbles portadas de sus trabajos y hasta la mercancía que venden, hace a Mastodon una banda aún más grande. Los tipos se hacen cargo de cada detalle, todo en ellos hace referencia a ellos mismos y a ninguna otra banda.

Mastodon es grande. Vuelvo a repetir, LA mejor banda estadounidense que nos han regalado en la última década. Yo me quedo más que satisfecha con éste disco, no esperaba que pudieran superar los trabajos anteriores, pero se superaron de distinta manera: lograron un nuevo sonido, evolucionaron, crecieron, me ofrecieron algo nuevo; y eso es algo que yo siempre aprecio en un artista… Se hará más radiable, sin lugar a dudas, pero eso nunca me ha parecido malo, sí el artista mantiene su esencia.


“Belphegor, Fórmula Satánica”


Después de unos días de desconexión completa del mundo real, regreso con una renovada fe en la metal y en la música en general.
Sin más preámbulos de hueva, venga la nueva reseña.

Los demonios austriacos del denominado “Blackened Death Metal” : Belphegor, están de vuelta en los oídos de los más atascados, con su nueva producción “Blood Magick Necromance”. El título es totalmente un cliché del metal satánico y ocultista, y con sólo mirar la forma de vestir, posar y hablar de los integrantes podemos ver que están bien metidos en sus ondas “malignas” que pueden caer incluso en los “payaso” por así decirlo. Hace muchos años leía en mi biblia musical mexicana que la estética exagerada se les perdonaba por una sola cosa: Porque el metal que hacían era increíblemente brutal y de excelente calidad.

Bueno, la “SWITCH” tenía razón… Yo conocí a estos austriacos apenas hace dos años, cuándo “Walpurgis Rites” acababa de salir, y por equivocación bajé ese disco en lugar de uno de Behemoth. Fueron de esos errores creados por el chivo para que conociera la potencia de estos señores. Me enamoré de “Walpurgis Rites” a la primera escucha, y pronto me descubrí haciendo una gran investigación sobre sus trabajos anteriores. Me he escuchado de todo en estos dos años, desde el “Bloodbath In Paradise” del ’93 hasta el más reciente trabajo. He escuchado la evolución de Belphegor en sus distintas producciones y con los diferentes intregantes que han pasado por sus líneas de música podrida. Así que cuándo me disponía a escuchar “Blood Magick Necromance” tenía una idea bastante clara de lo que iba a encontrar en el disco, de lo que podía esperar y todo lo que creía que pasaría se hizo realizadad con la primera canción.

Algo importante antes de hacer la reseña de este disco es saber una cosa: En esta nueva producción NO encontrarás nada nuevo que los austriacos no hayan hecho anteriormente. No hay que esperar nuevos conceptos en sus letras, sonidos más progresivos, ni nada por el estilo. Belphegor ha desarrollado y perfeccionado una fórmula que les ha funcionado… a ELLOS, más que a cualquier otra persona. En el post anterior hablé acerca de las fórmulas repetidas, aburridas y sin propuesta… Pero Belphegor es la prueba de que cuándo una fórmula tiene un sello característico que propuso y que aún ahora sigue proponiendo calidad, potencia y sigue siendo fiel a las ideologías y los gustos de quién lo hace, esa fórmula, esa repetición de calidad, puede ser perdonada cuántas veces sea posible. Ese es el caso de muchas bandas, y, es un caso que aplica perfectamente a Belphegor.

“Blood Magick Necromance” probablemente NO es el mejor disco de Belphegor y contrario a lo que muchos puristas de la banda dicen no es el peor disco, ni el más melódico o maricón, probablemente es uno de los discos más flojos de la banda, eso sí, pero no significa que sea un disco malo. Analizando la discografía de Belphegor puedes darte cuenta que la banda jamás ha perdido su camino musical, siempre ha sabido hacer lo mismo, lo único que ha cambiado radicalmente, para esta nueva producción e incluso para la anterior, es la calidad de producción que se le ha metido a cada una de las canciones. Los riffs black metaleros con sus tintes melódicos siempre han cabalgado junto a las canciones más pesadas de la banda, la diferencia es que en las primeras producciones la mezcla de sonido y la calidad con la que eran grabados eran menores, lo que hacía que sólo se pudieran apreciar sí les ponías toneladas de atención a los instrumentos… sí nunca fue así, entonces Belphegor sonaba realmente crudo y brutal, no tanto porque así quisieran sonar, sino porque las circunstancias los llevaba a sonar así.
A pesar de eso, algo que jamás se podrá negar es que Belphegor sigue sonando maligno, brutal y podrido hasta en sus producciones más “melódicas”.

“In Blood – Devour This Sanctity” es la primera rola que abre con unos riffs melódicos bastante tarareables que se prolongan hasta llegar a un puente musical más descansado, de los que acostumbran hacer en sus canciones el cuál “Hellmuth” hace el momento perfecto para comenzar a escupir todo ese odio y sadismo que existe en su mente. Una canción que en mi opinión es una buena dósis de lo que Belphegor ha hecho en todo sus discos anteriores pero que raya más por las líneas musicales del Black Metal, dejando un poco de lado los tintes Death.

“Rise To Fall And Fall To Rise” llega poco después, en una de las canciones más lentas del álbum, aunque el blastbeat de la batería acompaña todo el tiempo, los acordes de las guitarras se van por medios tiempos que hacen en conclusión, una canción dónde se nota la magnífica producción del señor Peter Tatgren y que incluso puede ser una de las canciones más “accesibles” que la banda ha hecho en toda su discografía.

En tercer lugar llegan de nuevo los toques más brutales y death con la canción que da título a la producción “Blood Magick Necromance” que abre melódica y rápidamente cambia a riffs que forman barreras de sonido que recuerdan a un Belphegor más de antaño. La canción refleja la habilidad en las guitarras tanto de Hellmuth como de Morluch, por sí a alguien no le había quedado claro. Esta rola ensalsa las habilidades de todos los integrantes, incluídas las habilidades vocales, utilizando la voz “multiplicada” del vocalista durante el coro. Una de las mejores canciones dentro de esta producción, sin lugar a dudas.

“Discipline Through Punishment” es otra de las canciones a resaltar dentro de la producción con sus punteos melódicos tan bien conocidos por producciones anteriores como en el “Walpurgis” o incluso en “Lucifer Incestus”… De hecho, esta canción a mí me gustó mucho porque me recuerda mucho al sonido que lograron en varias rolas de su producción del 2003, uno de mis trabajos favoritos dentro de su discografía.

“Angeli Mortis De Profundis” es de esas canciones en las que Belphegor quiere regresar a los tiempos inciales de trabajos como “The Last Supper” o “Blutsabbath”, y en dónde incluso logran dar nuevamente madrazos de sonidos extremos, comibinado la furia demoniaca de sus guitarras con la potencia y velocidad. Una canción que probablemente agradará a los fanáticos más puristas de Belphegor.

Después llega el primer single de este disco: “Impaled Upon The Tongue Of Satan”, una canción dónde la claridad de los riffs y la batería suenan exquisito. Podemos encontrar nostalgia por viejos sonidos en toda la canción, probablemente esa fue la razón principal por la que fue escogida como el primer corte publicitario de la producción. Me atrevería a decir que incluso esta canción pudo haber estado incluída en su producción del 2009 y pudiera haber funcionado perfectamente dentro de ésta.

“Possesed Burnig Eyes” es una canción que utiliza los mismos métodos y fórmulas de Belphegor, una canción que fusiona a la perfección es híbrido denominado “Blackened Death Metal” y con el sello de la casa austriaca.

Finalmente el disco termina con la canción de “Sado Messiah” una canción con riffs fuertes, potentes que se inclinan más al sonido black de la banda. Una canción potente, rápida, llena de ese sonido obscuro que tanto nos gusta de Belphegor, a mí parecer es probablemente la única canción que trata de proponer algo nuevo sin dejar de tener el característico sonido de Belphegor. Creo que no pudieron haber escogido mejor rola para terminar un disco que queda a medias tintas, pero que como dije al principio, no es un mal disco.

Para concluir una reseña que podría dejarte no estando de un lado ni del otro, diré:
“Blood Magick Necromance” es un disco que disfruto al escucharlo, tiene buenas rolas, buena técnica, letras MUY satánicas y que me da buenas dósis de Belphegor repartidas en 8 tracks que, aunque la producción y las mezclas suenan mejor que nunca, no logra tener la contundencia de álbumes pasados de Belphegor. No decepcionará a los fans, llena expectativas, pero no las supera. Mi lista de favoritos en cuánto a producciones de Belphegor sigue intacta y este disco se va para las memorias y sólo para tener “lo nuevo” de Belphegor sonando en mis oídos… algo así como un placer culposo dentro de su discografía, ya que inclusive el “Walpurgis Rites” me parece aún mejor… Pero bueno, esta como siempre, es MI sagrada opinión. El disco estará abajo… Sí pueden comprarlo original, MUCHO MEJOR (que no sea en Mixup… pinches rateros ¬¬)

Escúchalo, Sabórealo y dame tu opinión.

“BLOOD MAGICK NECROMANCE” DESCARGA