"Dystopia" Vídeo.
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“Dystopia: Iced Earth, Stu Block y Su Regreso Triunfante”

Platicando ayer por la noche, alguien me dijo algo que profeso pero nunca había sintetizado en una sola frase: “Los respeto, los admiro, pero no me gustan”… y es precisamente la frase que sintetizaba mi relación con los veteranos estadounidenses “Iced Earth”. Al menos desde hace mucho.

 

Lamentablemente, lo primero que conocí de la banda, fueron los últimos tres últimos discos, lo cuál no fue un encuentro afortunado. Después de esto, no me di el tiempo de escuchar con cuidado trabajos más importantes y poderosos, hasta hace poco, cuándo supe que Stu Block había sido llamado para ocupar el lugar de Matt Barlow.

 

Nadie, les guste o no el estilo de Iced Earth, puede atreverse a decir que Matt Barlow no es buen vocalista. Sí el infierno, el tormento de la eternidad no existiera, sería creado solo con la finalidad de castigar a las almas que llegaran a afirmar tal cosa.

Barlow era, junto con Jon Schaffer la columna vertebral de esta banda estadounidense. Uno con la composición, los poderosos riffs y el otro transmitiendo el mensaje con la mejor herramienta: su voz.

 

Matt Barlow: Saltó del barco... otra vez.

Aún así, desde que supe la noticia de que Stu sería el vocalo, enseguida comencé a prestar atención. Stu Block es de mis vocalos favoritos del metal actual, y parte importante de una banda que no ha despegado tanto como yo quisiera: “Into Eternity” (Léase reseña pedorra aquí).

 

Para Iced Earth habían quedado atrás los tiempos de “Something Wicked This Way Comes”, “Horror Show” o “The Dark Saga”… la prueba estaba en esos discos flojos y aburridos que nos habían ofrecido en los últimos años, la magia se había escapado, e incluso yo, siendo no tan fan de la banda, no entendía por qué los señores de Florida se empeñaban en seguir lanzando discos.

 

Sí algo he aprendido en mi vida, y debo agradecer a “El Rey León” por tan buena enseñanza, es que todo es parte del ciclo de la vida… hasta la creatividad y fuerza de algunos artistas. Para mí, “Iced Earth”, había nacido, crecido y llegado el momento en que el ocaso se los llevaría. Teniendo esto en cuenta, comencé a escuchar (con cero expectativas) el nuevo disco: “Dystopia”.

 

Me agrada encontrarme de vez en cuando, con bandas que nos hacen ahogarnos con nuestras palabras y opiniones. Esta vez, Iced Earth se encargó de que me mordiera la lengua a trabajo de riffs poderosos, canciones con corazón y unas ganas renovadas de seguir haciendo buen metal.

 

“Dystopia” es de esos discos, dónde siento que ninguna canción es desperdiciada. Todas son buenas, coherentes y van una detrás de otra, dándole vitalidad y fuerza al trabajo.

 

La canción que abre el disco, es precisamente la que le da título al trabajo: “Dystopia”. Entra con una batería resonante, que marca el paso y nos anuncia un comienzo épico. La guitarra comienza a colarse por encima de los batacazos, haciendo crecer la introducción, y la emoción comienza a elevarse.

Stu Block: Nuevo vocalista... y al frente de la banda.

Tras una pequeña pausa que lleva al éxtasis la adrenalina, Stu da paso a un cambio de ritmo veloz.

La batería va volando, machacando los oídos, regalados por esos dobles bombos que tanto disfrutamos en el mundo metalero.

 

La voz de Block comienza darnos la pauta de lo que encontraremos a lo largo del disco: una mezcla de distintos tipos de canto. Los estribillos van combinándose entre sonidos chillones y notas altas, con tonos y notas más “gruesas”.

Stu se luce en el punto clave del coro, mostrando su facilidad para sostener notas por largo tiempo.

 

Una canción que suena maciza, y que nos regale TODO lo que Iced Earth alguna vez fue: riffs pegajosos, bataca rápida, voz e interpretación increíble, cambios de tiempo a diestra y siniestra… y muchas, muchas ganas de headbanguear.

 

“Anthem” abre con el sonido de los acordes de la guitarra. Las 6 cuerdas nos introducen a una canción que poco a poco va siendo acompañada de los platillos de la batería y el sonido del bajo, para luego dar paso a un arrebato de fuerza. Una canción a medio tiempo, que a pesar de no ser rápida, está llena de alma y vida propia, en especial porque Block sabe ponerle la vena y emoción necesaria a la letra de la canción.

Una canción acompañada de riffs graves al igual que la voz del reemplazo de Matt.

Las voces a tonos “medio graves” son las que mejores quedan con las canciones de Iced Earth, sin lugar a dudas, y el joven vocalista sabe explotar estos tonos a lo largo y ancho de todo el disco.

A mitad de canción, Jon nos regala un bonito solo de guitarra, nada nuevo, suena clásico pero perfecto para engrandecer aún más la canción que se me antoja una rolita agresivamente épica.

 

Rápidamente, como tercer corte nos llega un madrazo de energía…. los riffs se disparan y cabalgan a gran velocidad. El ritmo lo marca la batería que se luce con velocidad, sin detenerse a dar descanso.

Nuevamente Stu Block combina los tonos más graves, con gritos agudos, notas altas que crecen al llegar la parte del coro, dónde el vocal grita: “Bowling Point!”… Imposible no pensar en una rola influenciada por el power metal, no sólo por la velocidad y energía, sino por la forma de cantar de Stu Block.

 

“Anguish Of Youth” nos vuelve a dar una paso a una canción de medio tiempo. En esta cuarto tema, el vocalista nos da la bienvenida con un canto limpio y emotivo. Vemos venir una balada, pero sin desperdicio.

Hoy comentaba el twitter, que tengo un problema con las “baladas” o canciones a medio tiempo dentro de los discos de metal, por una simple razón: La mayor parte de este tipo de canciones (con sus claras y buenas excepciones), no están bien construidas,son aburridas, sin ton ni son, y son para rellenar un disco. No soy muy fan de “darle un descanso” al escucha. Sí el artista tienen ganas de que todo el disco sea un madrazo musical de energía… que así sea. Muchas veces pasa que la disquera TE OBLIGA a meter alguna canción de relleno, o para single, y usualmente las escogidas son las “baladas”.

Pero en al caso de “Anguish Of Youth”, una canción llena de corazón, que por momentos (al igual que “Anthem”) recuerda a la famosísima “Melancoly” del tan famoso disco.

 

Poco después, llega “V”, la influencia de “V de Venganza” llena a todas luces esta canción. Los riffs abren apoyándose nuevamente en su batería. La energía vuelve a subir y las voces de Stu vuelven a sonar agresivas.

El trabajo de las guitarras, es uno de los puntos más fuertes dentro de esta canción. Los riffs suenan bien chingones (perdone usted el vocabulario). Los coros grandes, épicos: “Prepare for victory, our minds have been awakened…”

Gran rola, probablemente de las mejores dentro del disco.

 

“Dark City”, nos llena de expectativa con ese intro: ¿irá a ser una canción a medio tiempo o será una explosión de energía?.

MIS RESPETOS en esta rola para el increíble de trabajo de Stu Block. El señor dio la talla, y aunque el vocalista tan querido se hará extrañar por todos los fans, no creo que haya alguno que se atreva a decir que este canadiense no te llenó de emoción con la fusión de tonos y distintos estilos de canto a lo largo de toda esta canción.

La canción está construida con buenos riffs, buen trabajo de batería, melódica y llena de energía como pocas dentro del disco. Recuerda a un Iced Earth de antaño, el Iced Earth que nunca debió haber dejado de ser.

 

Después del despliegue de buena música que fue “Dark City”, llega “Equilibrium”, nuevamente con grandes melodías.

Los riffs del estribillo nos anuncian que el señor Schaffer está de regreso, recuperado, y con ganas de seguir dando buenos madrazos con sus cuerdas eléctricas.

Esta canción tiene uno de los mejores solos de guitarra dentro del disco. Metal de antaño en todos los niveles, pero que suena poderoso y que jamás, JAMÁS nos decepciona. 

Jon Schaffer... Imponente!

Además, sí eres fan de los gritos powermetaleros, Stu te regala unas buenas notas altas, de esas en las que se tienen que apretar TODO para poder alcanzarlas.

 

La siguiente canción: “Days Of Rage” llega fuerte, agresiva. Canción para headbanguear con ganas. Rápida y ferozmente avanza a toda velocidad. Sí eres fan de antaño del heavy metal, e incluso hasta de los principios thrasheros, seguro te verás reflejado en esa canción.

 

“End Of Innocence”, es una canción aún más lenta que las que nos habían presentado al principio. Una BALADA en toda la extensión de la palabra, pero para nada cansada: tiene su tonito pegajoso, no es cursi y cuenta con un coro llegador que te hace abrazarla dentro del disco. Tiene su pequeño solo, que llega justo en el momento en que la balda se torna más fuerte y llena de energía.

 

Finalmente, el disco se cierra con la canción más larga dentro de todo el trabajo: “Tragedy & Triumph”: La batería, el punteo de las guitarras, todo se llena de una gran ÉPICA. Una GRAN canción, que va creciendo, que emociona, que está llena de esas melodías que tanto amamos del heavy metal. Cuándo una canción está hecha con el corazón y el alma de una artista, se nota… y esta última rola del disco fue hecha de esta manera.

"Dystopia" Vídeo.

Los cambios de ritmos nos llevan por toda la canción, los distintos coqueteos con varios subgéneros del metal, los arreglos en las voces, el poder de interpretación del vocalista, los riffs tarareables, la bataca encabronada… todo, todo en esta canción está perfectamente hecho y bien pensado.

 

En cuánto a contenido lírico, “Iced Earth” y su ya único miembro original y pilar, optan por tomar esas ideas de distopias: sociedades que existen bajo el yugo de una gobierno que las aplasta, las censura y las persigue. Sociedades que, desde mi punto de vista, han dejado de ser temas de “ciencia ficción” y se encuentran cada vez más cercanas a la realidad.

Además, creo que ningún metalero puede decir que no nos gustan los temas de conspiración y ciencia ficción, lo que le da un plus a un disco BIEN construido.

 

Lo dije al principio: Stu Block es uno de mis vocalos favoritos de metal en este momento. El tipo es capaz de cantar en registros tan distintos, y darle en la madre a muchos que a duras penas pueden lograr un solo registro. El señor tiene una voz privilegiada, y además de eso, el tipo tiene feeling de interpretación, lo que le otorga a las canciones en las que participa, emociones y conexiones profundas con el que las escucha.

Jon Schaffer se lució en la composición y en los riffs, Brent Smedley supo darnos los ritmos y la agresividad correcta en la batería, y el bajista hizo un delicioso trabajo.

Los señores de Iced Earth regresaron triunfantes, y justo en el momento en que ya nadie esperaba mucho de ellos. Se levantaron como los grandes que son, e incluso trajeron consigo una máquina del tiempo construida a base de buena música.

Los fans dicen que probablemente es su mejor disco desde el “Horror Show”. Incluso hay algunos que opinan que es su mejor disco desde el “Something Wicked…”

 

A mí me han dado una gran lección: nunca hay que dar a alguien por muerto, al menos no en el plano musical.

 

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“Ceremonials: Florence + The Machine, Rompiendo Con La Maldición Del Segundo Disco”

Por más que me asaltan las ganas, nunca me hago tiempo para hacer una reseña. Los discos buenos en los oídos nunca faltan, lo que falta es el tiempo para escribir qué tan buenos son. Así que aquí estoy, en una tarde lluviosa, en casa, y con tiempo. Una tarde FoverAlonesca que tanto me agradan y que es perfecta para reseñar un disco que estuve esperando con ansias.

 Nuevamente es tiempo de volver a mencinar a “Florence + The Machine” en este blog. Acaban de sacar nuevo disco, que lleva por título “Ceremonials”.

Con todo lo positivo llega una parte negativa también. Con una opera prima que resulta ser un éxito, automáticamente te echas encima la maldición del segundo disco. Una maldición avalada por la iglesia de Anton Lavey y mencionada en los escritos de Crowley… usted perdone, me confundí de blog, pero sí.

El tener que “superar” de una u otra forma el primer disco, es siempre una prueba muy difícil y que muy pocos han podido superar y contarle a sus fans: “yo superé la maldición del segundo disco”.

 Para Florencia y su máquina musical, la situación no pintaba diferente. Ni sus sonidos divinos de arpas celestiales, ni la pandereta, ni la explosiva voz de su vocal podían asegurar un triunfo seguro en esta segunda historia de su discografía. Las expectativas eran demasiado altas, pero los ingleses se tomaron su tiempo.

 Por ahí, cayó “Heavy in Your Arms”, grabada e incluída para el sountrack de “Eclipse” (no mencionaré nada acerca de la horrible saga, pero sí de los buenos sountracks que cada película han contenido… en algún momento de la vida).

La canción me pareció desde el principio, algo diferente al sonido que presentaron en “Lungs”. Desde la estética del vídeo, pasando por la letra y el sonido aplastante, “Heavy In Your Arms”, era una pista de hacía dónde se moverían musicalmente.

 Por fin, el 31 de octubre, y habiendo lanzado antes el primer single del disco (“Shake It Ou”), la segunda placa de Florence + The Machine veía la luz. Lanzado en el mero, mero día de Halloween.

Junto con las ánimas de este día, y las efemérides de la Biblia Satánica (porque a diferencia de “la maldición del segundo disco”, el 31 de octubre sí fue incluída por Lavey), “Ceremonials” nos regalaba algo que muchos no esperaban tener (incluyéndome): una evolución, un nuevo sonido para Florencia.

 “Ceremonials” tiene todo lo que “Lungs” tenía: sonidos de panderetas en las canciones, aderezadas con cueras de arpa, bien mezcladas con los sonidos típicos de otros instrumentos, letras divertidas y la enigmática voz de Florence Welch… pero todo en un sonido más maduro.

 Dándole vueltas a las neuronas, pensando en cómo describir el sonido de “Ceremonials”, sólo se me vinieron a la mente dos: obscuro y maduro.

A diferencia del disco pasado, las canciones en este nuevo disco, están envueltas de un atmósfera fantasmagórica y coros cantados en antiguas iglesias abondonadas

Abriendo el disco, nos encontramos con una canción que fue una perfecta elección para introducirnos al nuevo disco: “Only If For A Night”, nos da la bienvenida con el sonido del arpa, para luego lanzarnos a la vibra electrónica- orquestal- barroca que llevará todo el disco. Una canción en dónde la voz de Florence nos presenta un trabajo nuevo a la hora de la mezcla y edición, de manera que la voz trae consigo una especie de eco que sobresale durante toda la canción. Además de esto, los coros comienzan a aparecer como voces del más allá, que acompañan a la banda en este nuevo sonido.

La canción nos habla acerca de una aparición que habla con Florence. Ella misma dice haber pensado en su abuela muerta y su aparición fantasmagórica al realizar esta canción.

Rápidamente, el single aparece en los oídos: “Shake It Out”, nos sigue llevando de la mano con el sonido de un organo, las pandaretas vuelven a hacer acto de presencia, marcando el paso. La canción va creciendo hasta llegar a un épico coro: “Shake It Out”. Una hermosa canción, que fue un gran acierto al ser escogida como primer single. Nos muestra un nuevo sonido, una canción que avanza pesada y obscura, y que sin embargo, te llena de un sentimiento de esperanza y luz.

Una esperanza de que las cosas malas siempre pueden quedarse atrás. Sacudir los malos recuerdos y las malas experiencias son parte de la vida, y este es el tema de ésta canción tan llena de poder ecléctico y épico.

“What The Water Gave Me”: Un título que nació inspirado en una pintura de Frida Kahlo, y la imagen de Virginia Woolf en el momento en que decidió que el agua llevara su vida río abajo. Una canción engimática, el arpa está ahí, los coros crecen, junto con el sonido de la batería que hace una afortunada aparición en este segundo disco, ganando un poco más de protagonismo. Incluso los rasgueos de la guitarra suenan un poco más protagónicos en este segundo trabajo, pero sin llegar a opacar ningún otro instrumento de la receta mágica de “Ceremonials”.

Como todas las grandes canciones, el tercer corte del disco comienza como un susurro y termina como un gran grito lleno de energía. Una canción que crece mediante pasan los segundos, hasta convertirse en una obra de música épica, que nos despide con el arpa.

“Never Let Me Go”, nos llama a prestar atención nuevamente con el sonido del piano marcando el ritmo, mientras las notas caen. Florence avanza segura con su voz acogedora. Los instrumentos se van agregando, para dar paso al coro. Una canción lenta, una balada que acompañada con el sonido del teclado, el arpa, los pasos lentos y marcados de la batería e incluso un sintetizador, nos invita a relajarnos y dejarnos llevar por la música.

La batería nos da paso a una simpática y alegre melodía que se antoja incluso algo melosa. Los arreglos de cuerdas nos hacen pasear por un pasaje sonoro luminoso. La voz de Florence, grabado y vuelta a grabar, y puesta capa por capa, una sobre otra, nos toma y no nos deja ir.

“Breaking Down”, es una canción sarcástica: una melodía alegre con unas letras no tan luminosas, sino todo lo contrario.

Posteriormente, llega “Lover to Lover”, una canción que va más de la mano con unas influencias más “souls” y “groovys”. Un teclado protagonista, una pandareta y batería mejores amigos, y hasta un coro gospeloso podemos encontrar en esta canción, y en dónde la vocalista luce sus dotes vocales en la forma más barroca posible. Sí lo que Florence quería, era demostrar que podía cantar, esta canción lo prueba muy bien.

“No Light, No Light”, marca el regreso a las rolas atmosféricas, barrocas y obscuras que habíamos escuchado. La cantidad de arreglos que esta canción nos da es imposible de describir. Arreglos corales, guitarras, batería, arpas, panderos, teclados, arreglos de cuerdas… todo perfectamente mezclado para darle a tus sentidos un orgasmo musical, lleno de vida y de palabras que hacen eco y penetran tus oídos con gran fuerza. Recomiendo escucharla con audífonos para tener toda la experiencia.

“Seven Devils”, es la canción que continúa, y en mi opinión, es una de las canciones más interesantes que esta banda ha hecho hasta el día de hoy. Una canción que resume en 5 minutos, toda la evolución que “Florence + The Machine” ha logrado en este tiempo. Una canción que incluso por momentos puede parecer lúgubre y perturbadora; sensación lograda por la fusión de los sonidos “ecosos” que son tomados como base y el sonido amplificado del arpa.

La canción que sigue, es una de las razones por la que agradezco el nuevo “protagonismo” de la batería. Es el sonido de sus tambores una de las principales razones por la cuál, ésta canción es una verdadera belleza. Escúchala, y dime sí la canción no le debe mucho al trabajo del baterista. Por cierto, el nombre de esta canción es “Heartlines”.

“Spectrum”, comienza con un inicio más “electrónico”, por describirlo de alguna manera. Una de mis canciones favoritas, sin lugar a dudas. Una canción electrónica, con sintetizador y un arpa que nos regala notas por encima. Es probablemente, una de las canciones que suene algo “alejado” del resto de las otras rolas que la banda nos ha ido ofreciendo a lo largo del disco, pero que no causa malestar, ni rompe con la atmósfera en la que nos hemos visto envueltos hasta este momento. Al contrario, se agradece una canción algo diferente al resto, incluso hasta más “simple” en sus adornos.

Florence Live

Acercándonos al final del disco “normal”, llega “All This And Heaven Too”, que sigue más o menos la misma fórmula que el resto de las canciones. Incluso, podía aventurarme a decir, que es probablemente, una de las canciones que más me recuerde al primer trabajo de la banda. Hasta incluída como “Lado B”, de “Lungs” podría haber funcionado maravillosamente.

“Leave My Body”, llega para finalizar el disco. Una canción en la que explotan al máximo los coros barrocos provenientes de otros mundos.

Para la parte “Deluxe” del disco, tenemos 3 canciones más, que ojalá estuvieran incluídas dentro del disco normal. Tengo la suerte de haber comprado la edición “Deluxe”, y me parece que las canciones hubieran amenizado el disco.

Las tres canciones transmiten una vibra distinta al resto de las canciones. Suenan más electrónicas y experimentales, pero sencillas en comparación con el resto de la obra musical que la banda inglesa nos ha regalado hasta ahora.

 Debo mencionar a “Stangeness and Charm”, una canción hermosa. Otro orgasmo musical marca Florence y su máquina inglesa.

 Entonces, y para resumir: “Ceremonials” debería ser llamado también el disco de las “mil capas”. No es un disco fácil de escuchar, a diferencia de “Lungs”, que me parece un disco más accesible y llevadero para cualquier escucha. “Ceremonials” trae consigo sonidos llenos de influencias y complicados arreglos musicales. Todo el disco fue creado para envolverte en una atmósfera tan llena de sonidos simultáneos, que no sabes en realidad por dónde va un instrumento cuándo el otro ya viene de regreso. Es un disco lleno de esos momentos mágicos, en el que por más que lo escuchas, a la siguiente vez, encontrarás algo nuevo.

Las canciones son más obscuras, más extensas, más tétricas, diferentes. Pero, la GRAN diferencia entre este nuevo disco y el “Lungs”, recaen en una sola cosa: la fuerza de los coros. La apuesta por los coros, tanto los que están formados por la misma voz de Welch, como por voces adultas y de niños, hacen de “Ceremonials” un disco lleno de magia, un disco épico, distinto y con un sonido más trabajado que la obra anterior.

Señores, pocas veces ocurre que una banda logra superarse en el segundo disco… Yo debo decir que para mí, “Florence + The Machine” se superó, y nos dio más de lo que esperábamos. Se la llevaron tranquilo, se pusieron a trabajar, amoldaron aún más su sonido y lo embellecieron con más capas de dulces armonías. Es un disco barroco, maduro, mejorado, mágico, épico, obscuro… al final de la reseña, ya por fin se me ocurren más adjetivos para calificar este disco. Sin embargo, no es un disco para todos, esto es por seguro. Tendrás que escucharlo para saber sí es lo tuyo, o de plano te quedas con lo logrado en “Lungs”.

 ”Ceremonials” Florence + The Machine Descargar

“The Hunter: ¿El Black Album de Mastodon?”


 ADVERTENCIA: Mi capacidad de síntesis, es NULA.

Olvidado el blog ha estado, más sin embargo, este mes nos ha dado grandes noticias y trabajos dentro del metal.

Hace ya unos meses hablé acerca de “Mastodon”, en una pequeña entrada que no le daba la importancia que en verdad tienen dentro de mi colección musical.

Mastodon acaba de estrenar “The Hunter”, y la banda y su casa disquera han echado “la casa por la ventana”, con la increíble promoción que le han dado al nuevo material, antes de salir al mercado.

Dos singles de “probadita” de lo que sería el nuevo material, increíble playeras de colección, material audiovisual para cada uno de los cortes en el streaming youtubero, entre otras cosas más.

La banda dijo desde mucho antes que se infiltraran el disco y los singles, que el nuevo disco sería algo diferente , que se estaban ocupando por hacer canciones con más “punch” y directas, un retorno a su sonido de antaño.

La banda cumplió lo declarado: las canciones son cortas. La canción más larga apenas sobrepasa los 5 minutos. Cosa rara para una banda como Mastodon, que se había ocupado de entregarnos canciones bastante largas. Lo vimos en “Crack The Skye” con la rola de “The Last Baron” o “The Czar”. Las opiniones son variadas. Yo comenzaré por hablar sobre la opinión personal que tengo sobre esta banda.

Desde mi punto de vista, hay dos bandas “estandarte” del metal estadounidense en estos días: Una de ellas es “Lamb Of God”. En este punto, muchos opinarán que LOG es una banda sobrevalorada, que se queda muy corta sí es comparada con “Mastodon”; pero algo que no se puede ignorar es que, los de Richmond, tienen poder y han exportado nuevamente el metal estadounidense hacia otras latitudes, y Randy tiene una voz sumamente imponente.

El segundo estandarte, lo encontramos precisamente en “Mastodon”. En mi opinión, en este post estaremos hablando de LA mejor banda que Estados Unidos nos ha regalado en ésta última década. Te reto a que salgas a buscar una banda que suene igual que Mastodon. Hasta el día de hoy, y después de cuatro años escuchando a Mastodon, no he sido capaz de encontrar a una banda que suene tan maciza y completa en Estados Unidos. Entre sus riffs poderosos, sus complicadas estructuras musicales, su deliciosa forma de escribir canciones y una batería impresionante, Mastodon se ganó el respeto de todos a base de mucho esfuerzo y de tres poderosos discos conceptuales. Lo mejor de todo, es que los tres discos, no sólo son discos redondos y completas obras estandartes de la genialidad del metal (o sludge, sí es que eres de los fanáticos de las etiquetas), sino que cada disco es diferente y sin embargo, siguen teniendo la escencia de la banda.

“Leviathan” un disco que los catapultó a la fama y “Blood Mountain”, son, en mi opinión, dos discos que se relacionan más, musicalmente hablando. La brecha se abre con el disco pasado: “Crack The Skye”, una vuelta de 360° del estilo que venían manejando. El poder de la banda se seguía sintiendo en cada una de las canciones, y sin embargo, la complejidad musical, las influencias plasmadas, todo, era diferente en Mastodon. Se habló muchísimo acerca de que Mastodon había estado escuchando bandas más tiradas al rock progresivo, y Crack The Skye hablaba por sí solo para confirmar esos rumores.

Entonces, teniendo de presentación, tres trabajos anteriores sumamente exitosos, ¿qué podíamos esperar en una nueva placa de Mastodon?… La respuesta a esa pregunta era sencilla, sí te consideras fan de Mastodon: EVOLUCIÓN. La pregunta complicada era: ¿Qué tipo de evolución haría Mastodon?… me parece que la banda logró un nuevo sonido, que no dejó indiferente a nadie. Todos tienen una opinión sobre “The Hunter”. Incluso he leído algunas opiniones acerca de que este disco se puede considerar el “Black Album” de la banda.

El disco abre de manera directa y con energía. La primera canción que escuchamos es “Black Tongue”, con un riff fácil de recordar, engachador. El trabajo de batería como siempre, es uno de mis aspectos favoritos. Brann es un increíble baterista, y la banda le debe muchísimo al tipo, por el impresionante sonido que han logrado.

“Black Tongue” es probablemente una de las canciones que más me recuerdan a sonidos más de “antaño”, por así decirlo. No es una canción veloz, sin embargo, marca un buen ritmo de inicio, sobretodo al llegar al coro, en el cuál los riffs se aceleran. Una excelente canción para iniciar un disco y que da pie a la segunda canción, con la cuál la velocidad sube y la energía llega.

“Curl of The Burl”, es una canción que ha recibido críticas divididas. Algun@s piensan que es probablemente, una canción que marca el fin de una era e inicia otra en la carrera de Mastodon. La segunda canción es rápida, llena de energía, pegajosa, con uno de los riffs más fáciles de tararear en toda la discografía de Mastodon.

“I killed a man ´cause he killed my goat…” un inicio increíblemente pegajoso, que te permite recordar la canción de manera sencilla. El bajo y la segunda guitarra de Bill van por debajo, siempre en segundo plano, dejado reinar el riff pegajoso de Brent.

Es probablemente una de las canciones más radiables y fáciles de escuchar de la banda. Probablemente una de las canciones que permita entrar a Mastodon muy fácil y bastante arriba en las listas de popularidad. Es aquí dónde viene el problema: ¿Mastodon fácil de escuchar y radiable?… Eso NO puede ser, pero esa es una reflexión que me gustaría dejar para el final de la reseña (o la letanía)

La tercera rola llega con “Blasteroid”, comienza con los riffs de Brent, y los platillazos y tambores de Brann. Abre rápida pero con voces limpias. Una canción melódica que avanza rápido, hasta llegar a los coros en dónde las voces rasposas y gritonas de Troy nuevamente regresan. Una canción rápida, dura apenas dos minutos. Sirve como puente, para una de mis canciones favoritas en el disco:

“Stargasm”, la cuál empieza con un bonito trabajo de punteo de guitarras, y los tambores de Brann. Con un inicio introspectivo que te permite viajar, para luego darte un punch enérgico: “The temple of bodies, a building with souls…” son las palabras que te llevan a viajar junto a unos riffs rápidos, veloces, batacazos rápidos y complejos. La canción es una fusión entre energía con pasajes que por momento recuerdan al disco anterior.

En una entrevista, Brann dijo que la canción habla sobre hacer el amor en el espacio, tan sencillo como eso.

Luego llega “Octopus Has No Friends”, una de las canciones con el inicio más melódico que le he escuchado a Mastodon en toda su discografía, y sin embargo al llegar al coro, la pesadez y la parte más obscura llegan, las voces dicen: “I’m on my way back home”

Una canción dónde te das cuenta (nuevamente) en dónde recae la fortaleza musical de la banda: las guitarras con ese sello único y el increíble trabajo en la bataca, siempre machacante, siempre rápida, siempre atinada y siempre imponente en su complejidad. Una canción en definitiva más “amigable” pero que sin embargo, no se deshace de todo lo que nos agrada de la banda. La complejidad de sus composiciones sigue ahí, pero se ha transformado en algo más.

  “All The Heavy Lifting” hace protagonista nuevamente a la batería, marcando    un inicio más pesado y siniestro. La voz de Troy entra rápidamente en escena,    desgarradora y llena de esa vitalidad única. Esta canción tiene una fusión de ese  sonido alcanzado en canciones de “Crack The Skye”, con un toques de  malignidad del “Leviathan” y “Blood Mountain”. Es una canción que encierra en  4 minutos y medio, todo lo que Mastodon significa. Y me parece muy simpático  que Troy cante: “We didn’t come this far, just to turn around…”, ya que me  parece que es una de las canciones que resume perfectamente el nuevo sonido  de la banda, su nueva personalidad, y me parece que ya no hay vuelta atrás. Te  guste el sonido o no, ellos van a seguir tirando hacia nuevos horizontes.

La siguiente canción, llega en lo que a mí me parece la segunda parte del disco. Verán, no es un álbum conceptual, sin embargo, todas las canciones siguen más o menos un sonido que las une de una u otra manera, y a su vez, todas estas canciones, están repartidas en dos partes (en mi opinión). La primera parte, desde el inicio hasta “All The Heavy Lifting”, son canciones más rápidas y llenas de energía, con más poder y que incitan un poco más al headbanging.

La segunda parte, llega con la canción que da nombre al disco: “The Hunter”, y me parece que es la parte dónde las referencias musicales al disco anterior son aún más palpables. Todas las canciones que a continuación siguen, son más “lentas”( a excepción de “Dry Bone Valley” y “Spectrelight”), y sin embargo, tienen una complejidad impresionante. En esta parte hay canciones realmente épicas.

“The Hunter”, llega con un hermoso punteo de guitarra, el sonido cristalino de los platillos convierten el inicio en un viaje de sonido. Las voces limpias vuelven a entrar, de manera más calmada, llevándote a un mood nostáligco, triste, misterioso.

“All the love I make, is equal to the love I take…”, una canción más relajada, pero bella, en el que incluso se incluye un solo de guitarra que corona la canción. Una canción que está hecha para disfrutar y reflexionar en silencio, mientras el sonido te envuelve.

Troy Fuckin' Sanders

Posteriormente llega “Dry Bone Valley”, que a diferencia de su antecesora marca la pauta con un ritmo más rápido y que sin embargo, encaja bien en esta parte, pues cómo les comentaba hace un rato, toda ésta segunda parte del disco, recuerda a canciones de su trabajo anterior. “Dry Bone Valley”, podría estar incluída, sin ningún problema, como Lado B de “Crack The Skye”

Luego llega “Thickening”, en esta onda de viaje sonoro espacial. Una canción con un trabajo de ingeniería bastante bueno en el sonido de las guitarras. Canción a medio tiempo, ni rápida, ni lenta, pero que mantiene una vibra. Al llegar a la mitad de su duración, la canción hace un cambio bastante natural de ritmo, la velocidad de los riffs y la batería se elevan y la canción se vuelve a llenar de esa pesadez y obscuridad que Mastodon suele regalarnos en sus composiciones. Una canción compleja, que está llena de detalles y cambios de ritmos, que suben y bajan la velocidad.

Ya nos vamos acercando más al final del disco y llega “Creature Lives”, que inicia con unos extraños sonidos que recuerdan a alguna película de ciencia ficción y unas risas, que extrañamente me recuerdan a “Brain Damage”de Pink Floyd. Los sonidos se acaban y el sonido del bajo llega de la mano con un punteo bastante melódico en la guitarra, acompañado de la batería marcando el paso. Las voces se hacen más cordiales . No estoy segura, pero me parece que el encargado de las voces es Brann y no Brent, ni Troy. Una canción que seguramente, a muchos de los fans no les gustará para nada. No es una canción que esperas que Mastodon haga, incluso se siente rara dentro del disco, pero sin embargo, no logra desentonar con ésta segunda parte del álbum.

“Spectrelight” llega posteriormente, como un madrazo para sacarte la cerilla o la flojera que podrías estar acumulando, sí no te gustó la canción anterior. Ésta rola, es la única que no me cuadra dentro de la segunda parte del disco, ni siquiera “Dry Bone Valley” con su velocidad y fuerza, logran desentonar con el resto de las canciones. Sin embargo, es una de mis canciones favoritas dentro del disco. La canción avanza rápida, violentamente y maciza en todos los sentidos. Una canción típicamente mastodónica, que recuerda en cada nota, a trabajos anteriores y más metaleros. Las voces rasgantes, se proyectan encima, dándole ese toque de energía que hacen de la canción todavía mejor. Tienen un puente musical en dónde los riffs poderosos machacan tus oídos, junto a los brazos y piernas del baterista que avanza con fuerza en los batacazos. Rápida, siniestra y llena de energía, con todos los guiños al sonido de antaño de Mastodon. Probablemente sea una de las canciones que más les guste a los amantes de “Blood Mountain”

 “Bedazzled Fingernails”, llega después de ese madrazo de energía que es  “Spectrlight”. Al llegar se incorpora rápidamente en ese sonido  indefinible que sólo se puede describir como el “sonido Mastodon”.  Nuevamente, las voces reciben un tratamiento único que las hace parecer robotizadas. Una canción que se siente más de una película de ciencia ficción. Es una de las canciones dónde mejor podemos apreciar el sonido del bajeo de Troy. Canción a medio tiempo, como la mayoría de las rolas incluídas en ésta segunda parte, y que sin embargo no deja de lado el misterio y la atmósfera obscura que Mastodon imprime en sus trabajos.

Llegamos a la última canción: “The Sparrow”, que abre con un punteo de guitarra hermoso, y al que el resto de los instrumentos se van uniendo. Un incio que te permite relajarte, y comenzar a sacar tus conclusiones acerca del nuevo sonido de la banda. Las voces limpias, acompañan la hermosa melodía, pero no sobre de ella, sino como parte de ella. Se hacen instrumentos, para transmitir la atmósfera nostálgica que exuda la canción a través de cada nota. A la mitad de la canción, los riffs más pesados vuelven a aparecer, convirtiendo la canción, en una verdadera composición épica, llena de vida y personalidad propia. A partir de ahí, la canción nos regala un hermoso solo de guitarra distorsionado a la manera Mastodónica, y el resto de la canción se desenvuelve más o menos de la misma manera. Una canción que cierra de manera impresionante un disco que está lleno de influencias variadas y sonidos distintos a lo que Mastodon nos tenía acostumbrados.

Es en este momento, dónde retomo nuevamente el tema que había dejado pendiente: ¿Mastodon Radiable?… Es algo que nunca ha gustado a los fans del metal, y que muy pocas veces soportamos. Soy fan de muchas bandas, he odiado muchas veces que el sonido cambie y se comercialice, porque las composiciones se notan de un día para otro, pretenciosas y aburridas. Pero algo pasa con Mastodon que no puedo odiarlos en su nuevo sonido “radiable”. Como dije en alguno de los párrafos perdidos de arriba: Mastodon ha puesto en éste disco un nuevo sonido, que tal vez en principio sea más radiable, pero que sin embargo no deja de lado la complejidad de sus composiciones. No es un disco mainstream cualquiera, el sonido y todo las características están en cada una de las canciones. Incluso ahora, no creo que podamos escuchar el disco sin saber de quién es, y no pensar inmediatamente en las guitarras de Brent y Bill, en el bajeo feroz y la voz rasposa de Troy y la bataca de Brann.

Sí es un disco radiable, no creo que haya sido por expandir un mercado. Incluso se me hace una evolución natural dentro del trabajo de un artista. Hay que tener en cuenta, que el trabajo de un artista es esencialmente hecho para él, como método de catarsis a sus experiencias y frustraciones. Sí los demás disfrutan de ese trabajo, es un plus para la obra artística. Después de venir haciendo tres trabajos sumamente complejos, y con “Crack The Skye” como una verdadera obra de arte dentro de la discografía de la banda; el camino lógico para Mastodon era realizar un trabajo en el que se pudieran divertir y relajar.

“The Hunter” es un disco divertido, relajado y que sin embargo no deja de poner bien claro que la banda ha evolucionado

"The Hunter"... ¿El disco radiable de Mastodon?

y busca nuevos horizontes artísticos. Todo lo que han hecho en trabajos anteriores se encuentra repartido en las diferentes canciones del álbum, pero de manera más sintetizada, más concreta y más directa. Los tipos han crecido y saben exactamente que es lo que quieren producir sin extenderse demasiado. Las sensaciones que provocan siguen siendo las mismas, y la maestría en los intrumentos siguen estando ahí.

Sí a eso le agregas que los tipos de Atlanta, siempre se han ocupado de regalarnos trabajos redondos en todos los aspectos, como por ejemplo, las increíbles portadas de sus trabajos y hasta la mercancía que venden, hace a Mastodon una banda aún más grande. Los tipos se hacen cargo de cada detalle, todo en ellos hace referencia a ellos mismos y a ninguna otra banda.

Mastodon es grande. Vuelvo a repetir, LA mejor banda estadounidense que nos han regalado en la última década. Yo me quedo más que satisfecha con éste disco, no esperaba que pudieran superar los trabajos anteriores, pero se superaron de distinta manera: lograron un nuevo sonido, evolucionaron, crecieron, me ofrecieron algo nuevo; y eso es algo que yo siempre aprecio en un artista… Se hará más radiable, sin lugar a dudas, pero eso nunca me ha parecido malo, sí el artista mantiene su esencia.

“Witchcraft: Herederos De Lo Retro, Con Sonido Nuevo”

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Me encontraba en vacaciones sin finalización cercana aparente, y aún así, no había escrito nada. Culpo a Telmex y a sus técnicos de instalación, seres malvados que no tienen la más mínima conciencia de las necesidades de una adicta a la web (hablo de mí, claro).

Esos seres vestidos de “caqui”, que avanzan en las calles de las ciudades sin un mínimo de respeto por este blog, se encargaron de no aparecerse por más de una semana en mi casa, a la que recién acabo de darle el gusto de ser habitada. Lo que en realidad quiero dar a entender, con todo el chorote barroco de hace un momento, es que no tenía internet y no podía subir nada al blog . Pero los días en “My own personal Mordor” sin internet, se acabaron, y hoy me digno a subir algo acerca de mi banda favorita de este último mes.

Lo “viejo” está de moda. Lo retro es lo que vende ahora, y la industria musical no es una excepción a todo este “boom” de regresar a lo básico, a lo que no recuerde las buena épocas. Un fenómeno bastante simpático, considerando que muchos de los consumidores de lo “retro”, son más o menos de mi edad o para adelante. Personas que realmente no vivimos las décadas pasadas y que sólo sabemos de ellas por las pláticas de los familiares más viejos y claro, los trabajos de audio, video y fotografía que se encargaron de traernos una nostalgia por lo viejo, una nostalgia de algo que no conocimos.

Aprovechando esta nostalgia, muchas bandas se han encargado de hacer sonidos que traen consigo las influencias de las bandas clásicas y legendarias de antaño comiencen a escucharse en las radios, instalándose en los gustos de los melómanos. Algunos ejemplos que se me vienen a la mente son bandas como “Airbourne”, “Wolfmother” o incluso todas las “nuevas bandas” que el Thrash está lanzando al mercado. La mayoría de ellas ofrecen un buen thrash, con calidad, pero que en verdad, no ofrecen una verdadera evolución del subgénero. Es la verdad, cueste admitirlo o no.  Magnus Pelander Pelander PNG

Y, precisamente, en esa onda retro, es la fórmula que maneja “Witchcraft”. La diferencia entre esta banda sueca y muchas otras en el mercado es que, ellos nos presenta sonidos que nos recuerdan a ciertas bandas, ciertas épocas y que sin embargo, no dejan de perder su esencia y su personalidad. Suenan a épocas pasadas pero con una magia que renueva el sonido en tus tímpanos y te deja pidiendo más solos de guitarra.

Hablaré de los puntos básicos de la banda, el resto de la historia está en Wikipedia, y no habla mucho acerca de lo qué podemos encontrar en los acordes de una canción de “Witchcraft”.

Esta banda es Sueca, formada en el año 2000, el día de hoy encuentra en su base a 3 músicos: Magnus Pellander encargado de la voz y la guitarra, John Hoyles también como guitarra y Ola Henriksson quién hace el trabajo de bajista, hasta dónde sabía, Fredick Jansson era el baterista, pero no sé sí lo siga siendo. En su discografía, existen sólo 3 largas duraciones: “Witchcraft” del 2004, “Firewood” de 2005 y “The Alchemist” en 2007.

Poco conocidos, incluso se puede notar en las entradas en internet. Las reseñas son muy pocas y las pocas que hay, en su mayoría se limitan a ser bastantes breves acerca de su sonido en el último disco que editaron en el 2007.

La realidad es que hacer una reseña de cada disco, sería tardado, pero trataré de condensar en un sólo post lo que pienso de cada disco, y ver sí de esta forma, se enamoran del sonido de “Witchcraft” de la manera en la que lo he hecho yo.

Armados con dos guitarras, un bajo, una batería, y sus ganas de hacer música de manera analógica, dejando atrás lo digital, las mezclas en computadora y la limpieza del sonido para hacerlo “perfecto”, “Witchcraft” llegó desde Suecia para traer a tus mugrosos oídos esa emoción que experimentas al escuchar bandas icónicas de los 70′s. En ellos podemos ver a 4 suecos que son los perfectos hijos bastardos de bandas como Led Zeppelin, Black Sabbath, toques de Deep Purple e incluso de Pentagram, banda a la que los escandinavos de esta banda le tienen un profundo respeto. Y no, no estoy exagerando con las influencias. Basta oír una sola canción de la banda para poder notar en ellos a cada una de las bandas mencionadas, aunque en su gran mayoría, y en mi humilde opinión, la influencia de Sabbath, en los riffs y el sonido Doom, es probablemente la influencia predominante en todo su trabajo.

15947En el 2004, llegó su primer LP, titulado de manera homónima. En ella podemos escuchar esos hermosos riffs limpios, con ritmos a medio tiempo en su mayoría, siempre con esa pesadez y misticismo. La batería, aunque probablemente es el elemento que menos resalta en las canciones, se fusiona perfectamente con el resto de sus instrumentos hermanos para ofrecernos un regreso a la década de los 70′s, como sí el espíritu de ella nunca hubiera muerto y sólo se estuviera escondiendo en cada una de las notas de este disco. Aún así, la batería tiene sus buenos momentos, nunca deja de presentar la calidad que se hizo en el trabajo de ejecutarla. El bajo aunque parece no tener grandes momentos, después de la primera escucha comienza a ser más perceptible para el oído, dándonos a degustar un sonido bien pensado y ejecutado que llena muy bien las partes que la guitarra deja descuidadas y que le agrega ese “sabor extra” a las rolas del disco. Algo que sí hay que mencionar es que los elementos principales en la belleza del sonido de Witchcraft radica en los solos de guitarra y en sus riffs bien ejecutados, con mucha alma. La distorsión exagerada no hace falta en las cuerdas de la guitarra, la mayor parte se tratan de guitarras limpias, pero bien utilizadas.

Mis canciones favoritas en este disco son “The Snake”, segunda canción del disco en la que podemos degustar esos principios de doom, tan perfectamente hechos, tan perfectamente interpretados y que lo primero que se viene al escucharlos es imaginarnos a un TommiyIommi utilizando su guitarra.

“Lady Winter” se mueve en esa misma línea, una buena dosis de los riffs que avanzan lentos y pesados por el aíre, y que en conjunto con la voz de Magnus,voz que de alguna manera extraña recuerda a la voz del señor de las tinieblas, Ozzy Osbourne, pero con su pizca de personalidad y estilo propio, hacen de esta canción uno de los platos fuertes en el disco.

“No Angel or Demon” es una rola que sale aleja de la línea del resto de las canciones, es una canción más melódica, con más energía y con una “alegría” más visible que en el resto de las canciones. Probablemente es una de las canciones menos obscuras y misteriosas del disco y que sin embargo, da al oído unos buenos 3 minutos y medios de buen rock setentero.

“I Want You To Know” se mueve también en ese mismo sonido marcado por la canción que mencioné un poco antes. Con unos estribillos y coros pegajosos, se entierran en tu cabeza para ser disfrutada plenamente.

Y finalmente, mi última favorita y canción que da cierre al primer disco: “Her Sisters They Were Weak”. Una canción que se distingue del resto de las canciones, por tener arreglos con otros instrumentos y que camina a un ritmo más lento que sus demás hermanas, además cuenta con una de las letras más “enigmáticas” de todo el disco.witchcraft2

Un año después de su primer larga duración, llega “Firewood”, que a la primera escucha parece no tener grandes diferencias con su antecesor. Sin embargo, pude constatar algunos pequeños cambios en el sonido, como ejemplo pondré la canción que abre el disco y una de mis favoritas: “Chylde of Fire”, en dónde los ritmos de las canciones suben su velocidad, pero los solos de guitarra y los coqueteos con el sonido Sabbath siguen estando presentes.

Sin embargo, el resto de las canciones se convierte en una fusión de la enorme influencia sonórica de los de Birmingham con guiños bastante apreciables con los sonidos más eclécticos y dinámicos de Zeppelin, incluso teniendo algunos sonidos de teclados muy al estilo de Deep Purple en algunas de las canciones del disco.

Otras canciones recomendadas de este segundo trabajo son: “Mr. Haze”, “Wooden Cross”, canción que les aseguró que estarán repitiendo uno y otra vez. Se encuentra también una canción instrumental únicamente, dónde los miembros se encargan de poner bien en claro la habilidad instrumental de la que son capaces: “Merlin’s Daughter”.

Dos años después de su segundo LP, los suecos se dignaron a sacar un nuevo disco, bajo el título de “The Alchemist”. Sólo 7 canciones eran las encargadas de sumergirnos en este nuevo trabajo de “Witchcraft” y en ellas habían nuevas características en el trabajo de estos músicos. Las canciones, en su mayoría, dejan un poco de lado esa atmósfera sombría y misteriosa que rodeaba la mayor parte de sus canciones en su primer trabajo. Las canciones adquieren un sonido más limpio, pero conservan esa energía y nueva velocidad que se adquirió en el segundo disco. “If Crimson Was Your Color”, es una de las mejores canciones del disco, sin lugar a dudas, y aunque los guiños al sonido doom de discos pasados son menos apreciables sigue teniendo características del stoner de antaño, por así decirlo, y en mi particular opinión el sonido Zeppeliano es más evidente, incluso “Leva” es un mejor ejemplo de lo que les hablo.

“Samaritan Burden” es otra de mis canciones favoritas, permitiéndole a la batería y al bajo tener una papel más importante, y con una introducción bastante diferente al resto de las canciones hechas hasta ese momento por la banda.

witchcraft_band“Remembered”, es otra canción que nos muestra una banda más tirada a los sonidos melódicos, alejándose de la pesadumbre del Doom.

Finalmente y para dar cierre al disco, llega la canción que le da título al disco: “The Alchemist”, una canción que avanza entre los paisajes sónoros de una psicodelia stonera de una increíble calidad. En mi opinión, una de las mejores canciones, sino es que la mejor canción que ha hecho hasta ahora esta banda sueca.

He leído reseñas, dónde hablan acerca de que “Witchcraft” realmente sigue ofreciendo un buen “hard rock retro” y que durante sus 3 trabajos han venido presentando la misma fórmula. Sí alguna vez llegas a leer tal cosa en algún lugar, es porque la persona que está escribiendo no se puso a analizar la discografía de la banda o decidió ignorar elementos obvios en la evolución de su sonido: Los discos han ido adquiriendo nuevas características. El primer disco estaba rodeado de una atmósfera digna de cualquier canción hecha por Black Sabbath, una atmósfera pesada y misteriosa, con tonos bajos y canciones a medio ritmo que rayaban en ritmos totalmente lentos. El segundo disco, se podría decir que fue un disco de transición entre su viejo sonido y el que capturaron en el último. El segundo disco adquirió velocidad y sonidos más “amigables” por no encontrar otro adjetivo que lo describa. Las influencias pasaron de ser muy “Sabbatheras” a ser una mezcla con guiños Zeppelianos y de Deep Purple, y la tercera producción, finalmente presentó un nuevo sonido, más alegre, más melódico, más tirado al hard rock con toques psicodélicos, dejando muy por detrás los tonos bajos en las guitarras y los ritmos lentos.witchcraft

Las letras de las canciones, hablan en su mayoría de una banda obsesionada con temas ocultistas, brujería y alquimistas. Tal vez las canciones no tengan la complejidad lírica de otras bandas, pero eso no le quitan que tengan su propia gracia y que se queden bastante grabada en nuestra memoria auditiva.

Dentro de todo el puñado de bandas que quieren traer un sonido retro, haciendo tributos a bandas de los setentas, pocas son las que en verdad logran ser algo más que una copia fidedigna de sus héroes. Witchcraft, en cambio, logra poner bien en claro, cuáles son sus influencias musicales, su pasado sonórico y sin embargo, nos dejan con un sabor de boca agradable, al encontrarnos con una banda única, que busca moverse en un sonido retro y nostálgico, sin dejar de aportar algo de sus almas modernas y con estilo muy propio. No entiendo realmente si siguen trabajando y sí sacarán algo nuevo pronto… sólo me queda rezar porque la magia de esta banda pueda continuar, porque son de esos pequeños tesoros que se espera poder conservar por toda la vida.

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Gritos y Susurros

Promote Your Page Too

“Le Butcherettes” y Su Nueva Producción: Some People Really Know How To Rock & Roll.

 

Existe algo que me molesta más que nada en el mundo musical: la sobrevaloración de las bandas y la constante exageración de la importancia del sonido de algunos. Muchos ejemplos existen, por ahí está “The Killers”, que a mí parecer son una de las bandas más sobrevaloradas de todos los tiempos (la exageración de nuevo jaja).

Ojo: no estoy diciendo que “The Killers” sean una mala banda, al contrario, son buenos, pero a diferencia de muchos, me parece que nunca han sido, ni serán tan grandes como se les pinta.

Caminando entre el “hype” , la sobrevaloración y la justa medida de su talento y su importancia, podemos encontrar a una banda de la que escribí hace ya un tiempo, cuándo este blog acaba de nacer: “Le Butcherettes”.

Para ese entonces la banda, que todavía estaba conformada por dos mujeres que tenían en la calle sólo un EP, soñaba en grande y tenía planes más o menos trazados en la agenda.

Las muchachas sabían que el siguiente paso, y habiendo obtenido tan buena aceptación con “Kiss & Kill”, era conseguir un buen productor que supiera dirigir y respetar su sonido y su concepto, y de esta forma crear un LP. La prueba era dura y se tornó aún más difícil: Auryn Jolene abandonó el proyecto, debido a problemas con Teri Bender Gender, alegando que el proyecto había perdido mucho de su escencia y valores ideológicos. No creo que Jolene mintiera al respecto, lo cierto es que las únicas que sabrán la verdad de lo que pasó, serán ellas dos. Para hacerla en grande, muchas veces tienes que venderle tu alma al diablo, y tal vez la baterista no estaba dispuesta a hacerlo y saltó del barco justo en el peor momento: cuándo la banda comenzaba a consolidar planes con Omar Rodríguez López.

Los inicios...

Teri Bender Gender, hizo lo que fue necesario para mantener el proyecto de “Le Butcherettes” andando. Con la ayuda del guitarrista de The Mars Volta en la producción y en el bajo, el disco de “Sin Sin Sin” nació. Era el momento de ver sí la banda era en verdad talentosa y no había sido producto de la mera coincidencia y suerte. Los que no han escuchado el disco completo y tienen la duda de sí la banda logró su cometido, la respuesta la tienen en la noticia de su actual tour con “Deftones” y “The Dillinger Escape Plan”, teniendo como baterista de cabecera a Gabe Serbian de “The Locust”.

La banda comienza a codearse con grandes proyectos y artistas y lo hace con energía y personalidad propia, de manera que no es eclipsada por los sonidos que comparten escenario con ellos.

Pero, al fin y al cabo, este blog es para hablar de música, así que hablemos de ella:

El disco de “Sin Sin Sin” , ¿funciona o no funciona?… Digamos, que el disco está tan engrasado en todas sus partes que se desliza perfectamente, funciona como nunca, aunque de distinta manera al EP.

El disco abre con “Tonight”, con un sintetizador y un teclado que acompañado de la batería, se desliza alegremente por el reproductor y las bocinas. Es una canción bastante accesible, melódica y que coquetea con muchas de las influencias musicales de la banda. A mí, la verdad no me gusta tanto, siento que es una canción algo floja para comenzar un disco, pero funciona.

Más pronto que tarde llega “New York”, que abre con unos riffs garageros y sucios, en dónde la voz de Teri comienza a despegar. Una canción que avanza pesadamente, trayendo consigo esas influencias de punk que tan fuertes se escuchaban en el EP de la banda. Una canción a medio tiempo, con mucha potencia y que en mi opinión, logra encender la chispa de adicción que “Le Butcherettes” regala con sus canciones.

El pequeño productor de "Sin Sin Sin"

En tercer lugar, llega una de mis canciones favoritas en todo el álbum. Con un punteo simpático, melódico y pegajoso al comienzo de la rola, “Henry Don’t Got Love” (primer single promocional de este disco) le da continuación a la energía del disco. La canción avanza agresivamente, con energía obtenida no sólo de los riffs de Teri, sino también de los platillos de la batería, podemos escuchar un coro pegajoso que podrían hacer de esta canción, una rola perfectamente radiable. La voz de Teri hace una canción garagera sexy, de esas de las que no puedes tener suficiente. La energía y la flama indie continúa al final, en dónde la canción se torna más pesada y cadenciosa. Una extraordinaria fusión de sonidos.

“The Leibniz Language” llega justo después y abre su historia con el sonido del teclado. Comienza lenta, acompañada por su amiga la batería, que se unen en un baile de sincronía perfecta en conjunto con la voz de Teri. Pronto, la canción comienza a acelerarse y a convertirse en una pieza musical llena de energía. Los cambios de ritmo se hacen constantes durante la canción más larga del álbum. La voz de Teri hace que esta canción se convierta en una de esas rolas mágicas, que te persiguen con su sonido. Se coquetea con distintos ritmos, en dónde incluso podemos disfrutar en primer plano el hermoso y penetrante sonido del bajo. Una de las mejores canciones del disco, sin lugar a dudas.

“Bang!” llega con agresividad y como madrazo de energía, proveniente de las venas más punketas de la banda. Desde la letra hasta el sonido sucio, todo recuerda al sonido más joven y menos producido de “Le Butcherettes”. Una canción corta, pero bien consistente.

“All You See In Me Is Death” abre con el sonido del sintetizador y se integra perfectamente al resto de las canciones. Me parece que el sintetizador y el teclado son dos aspectos que caracterizan mejor el trabajo de la banda en este trabajo. El EP basaba la mayoría de las canciones en su combinación entre riffs de guitarra y batería. Una canción corta, pero buena.

“I’m Getting Sick Of You” abre de nuevo con esos riffs que Teri sabe construir muy bien y que nos da la pista de que más adelante, una tormenta musical comenzará a sonar con fuerza y energía. La adrenalina no para cuándo se llega al coro, y la fusión punk – garagera, que con tanta maestría maneja la banda, se hace visible una vez más: “Two weeks later, i’m getting sick of you”. Con una letra anti romántica que tanto gustan de escribir en la banda. Llena de energía, esta canción es una rola que funciona perfectamente con el resto del álbum, tal vez no de las mejores, pero en definitiva cuenta con una gran calidad.

“Riko’s Smooth Talkin Mothers”, llega con fuerza poco después. Una poderosa canción que funciona como puente musical para dar paso a otra de las mejores canciones del álbum: “The Actress That Ate Rousseau”, una canción híbrida, musicalmente hablando. Manejando nuevamente el sonido del teclado y los sintetizadores, y en la cuál Teri hace gala de sus habilidades vocales, ésta canción pronto se convierte en una de las canciones más interesantes que la banda haya entregado hasta el momento. Una combinación de estilos que avanzan perfectamente bien amalgados.

“Tainted In Sin” continúa con esa línea, de rock , garagero experimental que la banda había hecho en otras canciones. Esta rola basa todo su sonido en el sonido del sintetizador, teclado y el pandero. Dándole un efecto de mayor profundidad y eco a la voz de Teri, la canción avanza lentamente, y es una de mis canciones favoritas del álbum.

“Dres Off” abre luciendo los platillos de la batería, y Teri hace el resto. Una canción contudente, rockera como pocas y llena de una increíble actitud. La batería hace todo lo genial de esta canción, convirtiéndola en protagonista del sonido tempestuoso. No muchas veces he escuchado una canción o una banda que le de protagonismo a su baterista, pero esta canción es una verdadero madrazo de energía.

 “Empty Dimes” suena parecido a otras canciones del álbum, con el sonido del sintetizador y el teclado manejando todo el concepto musical. No de mis favoritas, incluso, me atrevería a decir que junto con “Tonight” es una de las canciones con menos actitud y personalidad de todo el álbum, pero eso poco me importa, porque al poco rato llega otra de las canciones geniales de este disco:

“Mr. Tolstoi” abre con un teclado sonando en forma emuladora a las polkas rusas, y va crecendo junto con la batería y la voz de Teri Bender, quién le agrega unos buenos kg de teatralidad a la presentación, haciendo de esta canción un verdadero manjar sónico. Creo que se me hace un poco imposible poder describir esta canción, junto con otras más, contenidas dentro del álbum. Tendrán que escucharla para poder saber de que estoy hablando.

En conclusión, “Sin Sin Sin” de “Le Butcherettes” recorre tantos horizontes musicales, que sería imposible describirlo a la perfección. Tiene toda la energía del punk, con la energía y suciedad del rock garagero, sonidos de sintetizadores y teclados muy originales, personalidad, una poderosa voz femenina que por momentos recuerda al registro de Karen O pero que logra distinguirse y darle un toque único. Rayando entre lo underground y con los ingredientes necesarios para convertirse en un disco radiable y mainstream con extrema calidad, teniendo toques de los “Yeah Yeah Yeahs”, “The Clash”, “The Kills” y hasta “The Sex Pistols”, este disco es una experiencia total. No creo que haya mínimo una canción que no te agrade, sea cual sea tu banda o tu género favorito.

¿Vale la pena comprarlo?… vale muchísimo la pena, me parece que “Le Butcherettes” se alza victoriosamente dentro del género del rock garage, con una personalidad y sonido único. Tiene todo lo que hemos escuchado en otras bandas pero saben  mezclarlo de tal manera que la experiencia de escucharlos, se convierte en una experiencia totalmente nueva.

 Lo dije hace ya un tiempo, esperaba mucho de esta banda y debo decir que estoy muy feliz de que no me hayan decepcionado en lo más mínimo. Ahora sólo puedo a esperar a una cosa: tener la oportunidad de verlos en vivo, eso será otra experiencia aún más única.

 

Gracias a Chachis Rodríguez, por prestar su tweet para darle título al post :)

“Aniversario 666 de EARWAXFM”

Les había comentado hace algunos meses,  que estoy trabajando en un proyecto de estación alternativa por internet. Esta semana, “EARWAXFM” estará celebrando su 6° aniversario, por lo que los locutores de la estación estaremos realizando una programación especial durante 6 días: de Lunes a Sábado.

 

Los temas están bastante interesantes, y la verdad, todos los que trabajan en la estación, están poniéndole muchas ganas a cada uno de los programas. Por lo que, de la forma más sincera, los invito a sintonizarnos algún día de la semana.

 

Dejaré la programación correspondiente a cada uno de los días de la semana, de esa manera puedes localizar los programas que más te interesan y sintonízarlos en la chamba o en la escuela… como tú quieras!

 

LUNES

 

MARTES

 

MIERCOLES

 

JUEVES

 

VIERNES

 

SÁBADO

My Morning Jacket Presenta… “Circuital”

Primer post de reactivación, después de una buena temporada de hueva… así que comencemos con un disco que había estado esperando desde hace un rato: El 31 de mayo, los de Louisville , la banda“My Morning Jacket” lanzaban al mercado y a su base de fans, dos cosas: el nuevo disco titulado “Circuital” y un concierto transmitido por Youtube, apoyados por la dirección de Todd Haynes, quién a mí parecer hizo un trabajo de cámaras decente.

En fin, el penúltimo disco que la banda sacó al mercado fue “Evil Urges”, disco que fue lanzado en el 2008 y que recibió críticas variadas, por así decirlo. Para algunos, “Evil Urges” es considerado como uno de sus mejores discos, para otros como un disco de transición, y para otros tantos (que no son pocos) el disco del 2008, fue probablemente uno de sus discos más flojos, sí lo comparamos, por ejemplo con el “Z” (my personal favorite).

Yo soy de las que piensa que el “Evil Urges” es un disco decente, que cuenta con sus buenas y memorables canciones, pero que sin embargo nunca termina de “cuajar”. He leído algunas reseñas que dicen que el penúltimo álbum de MMJ no es bueno “porque no hay coherencia en sus canciones”, que ninguna de las canciones tienen un sonido o algo que las una entre ellas, convirtiéndolo de esta forma en un disco que parece realizado por el “aleatorio” de tu iPod. Sí me preguntas a mí, no me parece que esta sea la razón por la cuál el “Evil Urges” sea un disco flojo, ya que su predecesor “Z” es también un disco increíblemente variado, que sin embargo funciona coherentemente, como un disco disfrutable de principio a fin, aunque cada una de las canciones es totalmente distinta y que coquetea con distintos géneros musicales. Aún no logro descifrar cuál es la verdadera razón de que el “Evil Urges” sea un disco algo mediocre, dentro de la discografía de la banda.

 Pero bueno, el análisis aquí no será del “Z” ni del “Evil Urges”, ni mucho menos del “It Still Moves” del 2003, sino del nuevo álbum: “Circuital”. Un álbum que se esperaba con muchas expectativas por los fanáticos de la banda que ya iba para 3 años desde que presentó algo inédito a su público.

 La banda no quiso quedarse atrás en lo que se refiere a las actuales estrategias de mercado, y de ésta manera, liberó un primer sencillo en internet: La canción que precisamente bautiza el disco entero. “Circuital”, era una canción nueva para mí, aunque me enteré por ahí que no era una canción inédita del todo, ya que la rola había sido interpretada por la banda ya numerosas veces, en sus distintas presentaciones a lo largo de estos años. Para muchos “Circuital” fue sólo el encontrarse con una canción ya conocida, pero que ahora recibía el privilegio de que le hayan metido mano y quedara más “presentable”. Posteriormente un nuevo teaser de cómo sonaría el nuevo álbum fue lanzado al internet y de esa manera “Holding On To Black Metal” llegó a la memoria de muchas computadoras.

 Comencé a escuchar el disco hace una semana y media, tal vez dos, y debo admitir que no me capturó a la primera escucha. Este disco, al que se le debe poner atención, demanda disfrutarse sin interrupciones y varias veces, sólo de esa manera se puede llegar a disfrutar plenamente.

El disco abre con la canción “Victory Dance”, un teclado y un curioso coro nos introducen al disco de manera delicada, una canción atmosférica que va creciendo a medida que el resto de los instrumentos comienzan a unirse, la tensión se va elevando junto a la voz de Jim James. Durante la primera escucha del disco, me pareció una mala opción para comenzar el disco, porque personalmente me gusta que los discos comiencen con mucha energía, pero “Victory Dance” alcanza grandes niveles y crea una perfecta atmósfera para introducirnos al “mood” de las siguientes canciones . Al finalizar la primera canción un pasaje sónico y atmosférico nos lleva a la segunda canción del disco.

 “Circuital” comienza a sonar con ese pegajoso comienzo, mientras el vocalista nuevamente nos vuelve a hacer compañía. Los primeros rasgueos de la guitarra nos van introduciendo a la canción. Una canción que se encuentra empapada de todas las manías características de la banda, una canción que va creciendo y que va inundando los oídos de energía y alegría sonora. Una canción que yo amé desde la primera vez que la escuché y que es la rola más larga del disco, sin dejar de ser por esto una canción llena de vida. Una canción que en vivo (y después de verla en el streaming del 31 de mayo) es una de esas canciones con las que la banda puede lucir en escena esa gran energía y química que pocos logran plasmar. Apoyada con un sonido de teclado armonioso que acompaña cada momento de la canción. La canción tiene un clímax, dónde el solito de guitarra (impecable) le da ese plus a una canción que ya de por sí es bastante buena. Una de las mejores canciones dentro del disco, sin lugar a dudas.

 “The Day Is Coming” con un enigmático y pegajoso juego de voces, la batería da la entrada a la canción, el teclado suena al fondo dándole un toque atmosférico a la canción, y es aquí cuando Jim James comienza a cantar el coro: “The day is coming, the day is near…”, una canción que aunque no es LA mejor canción de los de Louisville, continúa manteniendo firme el sentimiento de este álbum. Una canción corta pero efectiva.

 “Wonderful (The Wai I feel)” comienza con unos bonitos arpegios de guitarra acústica, una canción tranquila y reflexiva, con los sonidos tan característicos que a la banda gusta darle a sus mejores baladas. Una rola que continúa con una parte del disco, dónde me parece que buscaban un descanso de las primeras dos canciones que abren el álbum. Perfecta para una tarde lluviosa en casa.

“Outta My System”una canción más movida que las dos anteriores, comienza con unas líneas bastante memorables y que como principal característica utiliza los slides guitarreros, constante efecto que siempre forma parte de la estructura de sonido que “My Morning Jacket” utiliza en sus trabajos.

 Posteriormente y anunciándose con un sonido único, logrado, o mejor dicho, intensificado mediante unas trompetas llamativas y un coro que realza la canción aún más llega otra de las grandes canciones de este álbum. “Holding On To Black Metal”, una canción que seguro recordarás por el gran sonido que logra obtener a partir de la fusión de diferentes instrumentos. Una canción a medio tiempo, no se trata de una canción lenta pero tampoco de una pieza que experimenta gran velocidad, y a pesar de esto, logra imprimirle al disco una gran energía y vitalidad.

 “Firs Light” abre inmediatamente después, con el sonido de la guitarra distorsionada como líder. Una

Tenía que haber una imagen con la portada del "Z" :)

canción que me parece que es de las pocas o tal vez la única que no va con el disco. Me parece que es una canción que corta con el ritmo del disco, e incluso me parecería que se podría acomodar dentro de del “Z” como un lado “B”…pero claro, esa es mi opinión, tendrán que escucharla para dar su veredicto.

 “You Wanna Freak Out” llega poco después, con la batería de Hallahan y que nuevamente retoma los tan conocidos slides y que te transporta a una atmósfera cargada de energía positiva, energía que se intensifica hacia el final de la rola en dónde la distorsión de la guitarra le da puntos a favor. Una rola muy corta pero bien construida y que da paso a una canción que recuerda nuevamente al “Z”, en específico a “Dondante”: Es aquí cuando “Slow Slow Tune” aparece, haciendo uno de los momentos más emotivos y reflexivos de todo el disco. El sonido de las guitarras de My Morning Jacket ha sido uno de los detalles que me ha encantado de su sonido desde que tuve la oportunidad de escucharlos, y en esta pieza, la banda se enfoca en todos los puntos que saben hacer bien, logrando una canción hermosa y atmosférica, un gran balada, de esas que sólo “My Morning Jacket” sabe hacer.

 Finalmente llega un vals nostáligico y reflexivo para cerrar con la experiencia de este “Circuital”. La canción se titula “Movin’ Away”, una canción lenta, con una hermosa letra, dedicable, como casi todas las canciones lentas que la banda hace. Es una buena canción, pero que a mí parecer, se antoja más para mediados del disco, no como rola cerradora de este trabajo, pero tampoco puedo encontrar la canción que pudieron haber intercambiado para darle el toque final al sonido del álbum.

 En conclusión, “Circuital” es un trabajo que tiene una principal y gran diferencia sí es comparado con sus antecesor: Tiene una coherencia sonora, el disco anterior sólo fue un toque de todo lo que ha influido a la banda, pero en este disco logran retomar lo que habían hecho con el “Z”, que es tener un disco en toda la extensión de la palabra, un disco que, aunque contiene distintos pasajes sonoros, se siente como un todo, con pies y cabeza.

No hay que esperar que “My Morning Jacket” dé un giro de 360° en su sonido. Este disco no es una propuesta diferente, es más un resumen, un compilado de todo el sonido que han venido trabajando desde “The Tenesse Fire”. Todas las canciones del disco suenan a MMJ, incluso los toques country que tanto les gusta pueden encontrarse en ciertos aspectos de las canciones. Este disco probablemente gustará más que “Evil Urges”, es un disco más redondo que su predecesor y que logra darnos un poco más de esa receta que la banda ya tiene bien medida y lograda sin dejar de sonar frescos y prometedores. Algunas bandas aburren cuando presentan el mismo sonido disco tras disco… este caso no es el de MMJ, porque ellos hacen rock de calidad, rock con alma, espíritu y corazón, con canciones bien construidas y letras siempre memorables.

 “Circuital” es un muy buen disco, probablemente no el mejor de la banda, pero en definitiva se levanta muy por encima de otros trabajos. Hay que escucharlo varias veces porque el amor tarda en entrar por los oídos, pero una vez que ya lo tienes bien escuchado puedes comenzar a disfrutarlo, te hará tener una bonita tarde llena de buen rock, de esas que siempre le hacen bien al corazón.

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